Todos me lo decían, pero yo hice oídos sordos. “No te metas con él, no te conviene”. “Es un mujeriego, sólo le gusta coleccionar chicas”. Mis amigas me advertían que eras un mentiroso, que sólo jugabas con los corazones ajenos, pero no quise hacer caso.

La mayoría de mis conocidos coincidían en que eras un patán, una persona que no valía la pena, que lo mejor era no dejarte entrar en mi vida… pero yo me fijé en ti y quise ver en tu interior algo bueno. Siempre quise encontrar a la persona indicada para compartir el resto de mi vida y, cuando te conocí, pensé que tú eras esa persona. Eras tan diferente a los demás, tan especial, que te hice un lugar en mi corazón y te abrí las puertas de mi alma. Estaba segura de que juntos construiríamos una relación especial, algo que superara los años y todas las dificultades que se nos presentaran.

Pero estaba equivocada. Resultaste ser mi peor elección. Y ahora es momento de alejarme de ti, de decirte adiós por más que me duela y por más que aún siga teniendo este fuerte sentimiento por ti. Por fin me di cuenta que no importa todo lo que me esforzara, nunca iba a ser suficiente porque tú no estabas poniendo de tu parte. Dicen que cuando una puerta se cierra, otras más se abren. Ya es momento de que me abra a nuevos horizontes, que deje a un lado el sufrimiento que me has causado y empiece a pensar en mí, en mis necesidades y en mis intereses.

Hoy busco a alguien que sea la persona que tú me juraste ser, que me cuide como tú nunca quisiste, que jamás me dañe ni me decepcione como tú lo hiciste. Me traicionaste, tú, la persona de la que menos me lo esperaba, en quien más confiaba. Me entregué por completo y me fallaste, Le diste un duro golpe a mi corazón, el cual sólo quería amarte como nunca nadie lo había hecho…

¿Y ahora cómo le explico a este corazón que tanto te quiso, que es momento de decir adiós?

 

Idea original: StephieG



     Compartir         Compartir