Cuantas veces nos hemos sentido como si tuviéramos imanes para cobardes, para patanes, y quisiéramos tener un mecanismo que nos hiciera repelerlos, y ¿si te dijera que solo es cuestión de prestar atención a las señales?

Un cobarde siempre se comporta de la misma manera, todos viven de la ilusión que alimentan en las chicas, le encanta decir, que la chica e turno es la más especial y es única, juran que no pude vivir sin ellas, te enamoran, se hacen el motivo de tus sonrisas, hasta que la palabrería pesa mucho más que sus hechos.

love, kiss, and couple image

Pero llega el momento en que su ego es mayor que ellos y no pueden soportar sobre sus hombros la farsa que construyeron y cuando más conforme estás con la relación, es justo el momento en que el pánico se apodera de ellos y usan el trillado comentario de que no te merecen, que no eres tú que son ellos, y se alejan sin más ni más.

Tienes razón, no hay un repelente de cobardes, y pese a la cicatriz que dejan en tu interior, siempre terminas preguntándote si lograron ser felices, si lograron sacar algo de provecho a su cobardía, si por fin la dejaron de lado y sin mido se entregaron en los brazos del amor, y sabes, esa respuesta si la sé, siempre es la misma. La verdad es que el destino de los cobardes es triste, vacío y doloroso, ellos no pueden ser felices, aunque lo intenten.

No logran ser felices pues terminan conformándose con lo que la vida no quiere, jamás logran construir un amor más sólidos que un palillo, pues justo cuando están listos para dar el siguiente paso, y lograr pulir una relación real, cuando la etapa del enamoramiento termina y cuando la pareja comienza  a madurar, siempre termina huyendo, corre y jamás conseguirá un te amo sincero. No se esfuerzan, jamás se arriesgan, y en el amor, el que no arriesga no sabe jugar.

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Crees que una persona feliz tiene que empeñarse e hacer creer a los demás que de verdad hay una sincera sonrisa en su cara? Así so ellos, creen que con lo que se conformaron tener la felicidad es de ellos, pero no es así, lo cierto es que terminan llenando los huecos de su alma con las migajas que le deja la vida.

Lo cierto es que el destino del cobarde es, triste e incierto, pues jamás saben cuándo se darán cuenta que lo que perdieron por cobardes en realidad valía la pena.



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