Mucha gente critica el amor por Internet, diciendo que es poco auténtico o, de plano, que no es amor, sino una mera fantasía entre dos personas y que todo el tiempo corren el riesgo de mentirse y de crear falsas personalidades. Pero, detengámonos un momento y pongámonos a pensar, ¿no está la realidad también saturada de falsedad y de mentira? O, ¿a poco en las relaciones con presencia física todo es siempre honestidad y honradez? Yo no lo creo. La mentira es mentira, sea en donde sea, y el Internet no es el único medio donde se puede dar. Desde luego, siempre es posible que tras el monitor se halle el engaño, pero hay bastantes historias de parejas que primero se conocieron por Internet y luego en presencia física, y que resultaron ser tal como se describieron, como para pensar que cuando una persona quiere ser sincera, lo es, y hay muchas personas allá afuera esperando encontrar el amor por Internet y dispuestas a abrir su corazón con honestidad.

Pero, ¿es el ciberamor verdaderamente amor? Yo creo que sí, porque cuando dos personas se enamoran por Internet, el sentimiento es tan real como la misma persona que lo está sintiendo. A final de cuentas, si dos personas se quieren amar, no encontrarán barrera en la distancia, pues el Internet será una herramienta que les permitirá no solamente estar en contacto, sino ser un medio para expresarse su amor. El corazón de los seres humanos es tan noble y generoso que nos permite amar a los demás no solamente en la cercanía, sino también en la lejanía. De hecho, parece que entre más lejos se encuentra la persona que amamos, más fuerte es el lazo que nos une a ella. Antes, la distancia era un martirio para los amantes, pues podían estar incomunicados por semanas o meses, antes de que una carta llegara a sus manos con noticias de su ser amado. Hoy, la tecnología ha puesto en nuestras manos programas y aplicaciones que nos facilitan estar en tiempo real hablando con la otra persona al otro lado del mundo tan sólo mediante un ordenador, una tableta o un smarthpone.

Queda, desde luego, una duda qué aclarar: ¿el ciberamor implica un compromiso o está libre de él? Es decir, en la distancia, ¿los enamorados pueden hacer lo que quieran, cada cual en su lugar de origen, o deben permanecer fieles a su ser amado? Eso se contesta sólo de una forma: depende qué tan auténtico sea el amor que sientas por la otra persona. El que ama de verdad siempre será leal y asumirá el compromiso. Miles de parejas que nacieron por Internet y que luego se volvieron exitosas en la vida física constatan que sí se puede, cuando hay amor real de por medio.

Autor intelectual: Marina Rodríguez



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