Hay gente que vive en total oscuridad y que se enoja cuando un corazón brilla y quiere compartir su luz a quienes le rodean. Ni te molestes por ellos, pues si les prestas demasiada atención pueden terminar apagando tu brillo.

Es necesario que sepas que en este mundo hay personas que iluminan con una luz bondadosa, una luz que no ciega, y otros que llegan a cegar con pura toxicidad. De estas últimas personas hay que alejarse, porque son expertas en robar energía y hacernos sentir mal.

Son personas oscuras a las que no necesitas para nada en tu vida y que para lo único que te quieren es para opacarte, para robarte tu luz, para brillar a costa tuya, aunque sepan que su brillo es falso y fugaz, pero de eso se alimentan, de la fugacidad y de la mentira. No dejes que te roben tu brillo, no confíes en sus palabras, no te dejes seducir por su oscuridad maliciosa.

Deja que las personas tóxicas se ahoguen en su propio veneno.

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La luz y la oscuridad son parte fundamental del universo, ambas conviven, se comunican y se relacionan constantemente, y por ello, frecuentemente se llegan a contaminar. Por eso es tan común encontrarte a personas a las que les molesta tanto la luz que emites, personas que están acostumbradas a la inmundicia de la oscuridad y que no toleran que una persona brille.

No quiere decir que tu brillo sea desagradable, no. Lo que pasa es que esas personas tienen envidia de tu luz, porque desearían estar en tu lugar, les encantaría brillar como tu brillas, pero no pueden, porque en su corazón solamente hay maldad. Por eso debemos abandonar a aquellos que no sean capaces de compartir nuestra felicidad, porque podrían llegar a opacarla.

Cuando estamos felices, generalmente esperamos que los demás reaccionen felizmente, pues dicen por ahí que la felicidad se contagia… pero deberían agregar que sólo se contagia a quien se deja contagiar, porque los corazones oscuros, por el contrario, reaccionan a nuestra felicidad con furia, con fastidio o con burla, todas señales de la envidia.

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Pensando mucho sobre este tema, he llegado a una comparación que me ha resultado muy útil para explicar la existencia de las almas oscuras: estas son como las muelas del juicio. Me explico.

Las muelas del juicio llegan a nuestra vida tarde o temprano. Al principio no son molestas, pero conforme están con nosotros y va pasando el tiempo, nos comienzan a irritar. Los síntomas pueden llegar a ser insoportables, además de que nos bajan el ánimo y las energías, por lo que tenemos que extraerlas. Al sacarlas, el alivio es incomparable.

Así es con las personas que tienen oscuridad en su alma. Llegan a nuestra vida de improviso. Van siendo cada vez más molestas, hasta que nos damos cuenta que su oscuridad nos está robando la energía y nos está provocando “dolores” espirituales insoportables, por lo que tenemos que “extraerlas” de nuestras vidas. Una vez que lo hacemos, estamos más tranquilos y en paz.

Así que lo único que puedo decir, para finalizar, es que sigas brillando y no permitas que nada ni nadie te robe esa hermosa luz que despides y que compartes con todos los que te rodean.

“Si la risa se contagia, hagamos de ella una epidemia”

– Pablo Pacanowski

 

Autor intelectual: Sara Tibet

 



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