Las películas, los cuentos, y todas esas historias románticas nos tienen intoxicados, nos tienen engañados, esperando relaciones completamente fuera del contexto de lo que es normal, esto nos ha dañado a tal punto, que cuando encontramos una relación agradable, estable, sincera y buena, seguimos sintiendo que “algo” nos hace falta, tenemos una expectativa completamente ilógica e irreal a cerca del amor.

Ese no es el único problema, hay otra idea que nos han sembrado en la mente muy fuertemente y nos hablan de un final feliz, cuando el amor real no tiene un final, incluso después de la muerte se sigue amando a aquella persona que se lo merece, que se ganó nuestro amor y respeto, incluso trasciende algunas generaciones y es que de verdad ya hay que dejar de comprar la idea estereotipada de que el amor debe ser una situación perfecta, o que hay que tener alguna pelea fuerte con la pareja, para que esta, una vez habiendo reconocido su error y valorándonos debidamente, acuda corriendo desde el otro lado del mundo y haga una declaración épica de su arrepentimiento y del amor que nos tiene.

La verdad es que cada pelea va marcando la relación de manera permanente y aun que te disculpes, siempre quedará la cicatriz del daño que has hecho, es importante entender que el “mundo mágico de las películas y cuentos de hadas” solo funciona en su propio entorno y que la mayor parte de cosas que suceden ahí son demasiado ajenas a nuestra vida diaria, y que incluso muchas de ellas simplemente no funcionarían en el mundo real.

El verdadero amor es algo sumamente mágico, tan hermoso, tan completo, tan simple, que no entiendo la necesidad que tienen de “embellecerlo” con tantas cosas sin sentido.

Cuando estas enamorada, no hace falta el carruaje, ni el caballo, ni el dinero (bueno el dinero nunca está de más, jajaja), solo basta con un momento a solas, con un tierno roce, con una mirada, con una sonrisa, y el mundo alrededor desaparece, el tiempo entorpece su marcha perfecta, algunas veces pasa sumamente rápido y otras veces queda congelado para siempre en nuestro corazón, la mente se enfoca en una sola cosa y pareciera que todo lo demás pierde valor, no conozco otra situación más mágica que el vivir “un amor real”, por que entra perfectamente en tu vida cotidiana, pero la transforma de tal manera que te hace experimentar “todo como si fuera nuevo”,  te hace ver las cosas desde una diferente perspectiva, todo se alinea, todo se ordena, todo tiene un valor más lógico, las cosas dejan de ser necesidades para convertirse solo en herramientas, el conocimiento es valioso porque te permite compartir ideas y buenas charlas, el café se vuelve la bebida más afrodisíaca.

Sigo sin entender porque nos venden una idea errónea del amor, si como es de verdad ya deslumbra, por que confunden a las personas haciéndoles creer que algo les falta, que algo les sobra o peor aun engañándolas y encerrándolas en un estereotipo que nunca llegará, yo he vivido el amor de verdad y no es que me conforme con eso, es que simplemente es superior al ficticio, quizás las películas lo muestran así, porque el amor real es difícil de expresar, o de explicar con palabras y gestos, y tu… ¿Cuál amor prefieres, el ficticio o el real?

Autor: Sunky

 

 

 

 



     Compartir         Compartir