Ahora que te das cuenta, que es demasiado tarde para recuperar eso que jamás volverás a tener, lo perdiste por no tener las agallas para luchar por él.

Las despedidas duelen porque en el fondo, o no tanto, sabes que no quieres dejarlo ir, porque sabes que existe una manera, que está en tus manos para postergar o evitar esa partida, pero es esa misa opción de luchar la que dejas para después, y ese después ya será demasiado tarde en otro momento.

despedida

En la vida, hay miles de pequeños instantes, y dicen que los buenos duran poco, pero si no sabemos mantener esos momentos, es la vida misma la que se encarga de darnos una fuerte bofetada, para enseñarnos que ya es demasiado tarde.

Ya es tarde para volver a perderte en su mirada, ya es tarde, para volver a sentir tu piel como de gallina cuando pasa su dedo por tu espalda, ya es tarde, para decir todo ese nudo de sentimientos enmarañados que nos ahogan la garganta, ya de nada sirve decir te amo, de nada sirve darse cuenta que pudiste haber luchado, definitivamente dejar para después nunca es buena opción.

Ahora hasta parpadear te duele, pues vas en caída libre, la caída en ese rocoso suelo del arrepentimiento es inevitable.

Esa mala decisión de postergar la lucha te perseguirá toda tu vida, pues ya no tendrás su tacto, sus brazos, sus palabras d aliento, se ha ido por esa cobardía tuya, por no querer arriesgarte un poco más, no quisiste salir de esa “comodidad”, o tal vez el orgullo pudo más, pero dime, ¿el orgullo sabe tan rico como sus labios?

Todas las historias que creaste en tu cabeza, esas de el amor para toda la vida, las de el amor sincero, se te irán desvaneciendo poco a poco, pues aunque lo niegues, era con él con el que querías pasar tus días, y por cobarde, por no dar para adelante solo un poco más, has perdido toda esperanza de vivir esas escenas románticas tomada de su mano, ahora por miedo, por cobarde, has dejado ir eso que sabes jamás volverás a sentir.

Ahora el tiempo pasa lento y cada segundo duele más que el anterior, pues todos van cargados de duros recuerdos, de dolorosos  momentos que pesan más que cuando tenias encima su cuerpo.

Creíste que siempre estaría ahí, siempre para ti, pues lo prometió, pero se cansó, se cansó de esperar que saltaran como él lo hacía, se cansó de ser siempre el que proponía, el que enmendaba discusiones aunque no fuera el culpable, se cansó de soportar una relación de pareja en donde de él dependía cada jugada, se cansó simplemente ese después que siempre usabas.

Ahora que él se ha ido, tal parece que todo se tiñe de negro, con su risa se llevo cada color que había en tu vida, sin sus brazos, siempre tienes frío no solo el cuerpo si no todo tu interior, la indiferencia te duele, pero te rompe más el tiempo, pues sabes que no puedes retrocederlo.

alone

Ahora ya tienes las respuestas a cada luego que dijiste, ahora ya sabes que solo falta un pequeño tirón para llegar al tan famoso, “y vivieron felices para siempre”, ya sabes el valor que tiene cada instante, que postergar no funciona y el orgullo no se toma con galletitas, pero ¿sabes?

Ahora que lo sabes, ya es demasiado tarde.



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