Además del amor, no hay nada que la risa no cure. Y no importa si amaneciste encabronada, enferma, irritada, apática, depresiva, si tuviste un mal día, si no tienes dinero, trabajo, si estás como una diva o toda despeinada, porque si te hace reír, todo se pasa.

Y es que hay personas que misteriosamente siempre consiguen eso. Desde que las conoces consigues esa conexión y cercanía con sólo una sonrisa. Basta un simple gesto extraño, una cara chistosa, un chiste malísimo o cualquier tontería que te digan para que te hagan reír.

Aunque claro, también hay personas que pueden ser muy simpáticas, interesantes y amables, pero por más que lo intenten, no se logra ese “tonteo” que es fundamental en el juego amoroso, y ahí, no hay mucho qué hacer.

No existen prototipos de personas perfectas para enamorarnos, porque al final, terminamos haciéndolo de quien menos imaginamos, pero una cosa si puedes tener clara, y es que te haga reír, aunque sea sin querer. Porque las parejas que ríen y bromean juntas son más duraderas y son más felices porque están satisfechas con su relación. El amor y el humor son dos polos de equilibrio mental, dos lazos emocionales complementarios.

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Es por eso que es muy importante estar con alguien con quien la pases muy bien, con quien puedas compartir tus risas y sientas empatía por cosas similares. Y no se trata de que la otra persona sea muy graciosa o que tenga que tener determinado sentido del humor, sino que el humor de ambos congenie, que disfruten juntos con las mismas cosas. Es un elemento crucial en la evolución del amor.

Me encantan las personas divertidas porque siempre hacen la vida más ligera, le quitan la seriedad al asunto y te hacen ver que, la mayoría de las veces, las cosas son mucho menos importantes de lo que parecen. Y hacen que comprendas que si actúas relajado y tranquilo, todo se puede solucionar antes. Y no, no son personas perfectas, saben que tienen defectos y han cometido muchísimos errores, pero han aprendido a reírse de sí mismos.

Una persona con sentido del humor sabe romperte los esquemas porque sabe exactamente qué decirte para que sonrías y el mundo parezca menos malo. Sabe perfectamente que hay días en que la vida no se presenta nada fácil, pero sabe ser tu cómplice y te ayuda a enfrentarlo con una actitud positiva. Además, está consciente de que las bromas que son sólo de ustedes dos, refuerzan inmensamente el vinculo que los une.

Es por eso, que si logras esa conexión con una persona y los dos son capaces de hacerse reír uno al otro, tienen derecho a todo. Pero no me refiero a llegar a los límites del romanticismo, sino más bien a que merece la pena mantener una relación así, porque si esa persona logra hacerte sonreír hasta en tus peores días, o al menos lo intenta, significa que de verdad le importas y se preocupa por ti, y si es así, no dudo que sienta algo más profundo

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En definitiva, yo creo que a todos nos va bien alguien que nos haga reír, en cualquier momento. Todo mejora y es algo que le debería pasar a todo el mundo. Es agradable también llevar siempre ese lado luminoso y hacer que la otra persona se sienta feliz a nuestro lado, y si no es para siempre, que al menos nos recuerde con una sonrisa y piense que somos lo mejor que le ha pasado.

Autor: Karla Galleta



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