¿Alguna vez pensaste que las cosas tomarían este rumbo? -dijo Arkan, apenas si tomando atención a lo que acababa de decir
Si hubiera sabido que costarías tantas penas y dolor jamás habríamos intercambiado más de un par de miradas -soltó Luna queriendo parecer seria, pero sin embargo, le sonreía en todo momento.

Por supuesto Arkan sabía de sobra muchas de las respuestas a las preguntas que hacía, lo que en realidad esperaba era el como se lo diría Luna. Amaba su originalidad y su retorcida manera de ser honesta, ya que en realidad ella solo le diría lo que creía necesario que el supiera y nada más.

Lo siento- terminó diciendo entristecido. Por más que sabía que en la respuesta de ella había humor, también había realidad.

La mirada de ella cambió dramáticamente al ver lo que había causado y quiso enmendarlo y le ofreció caminar de la mano.
A él le encantaban ese tipo de gestos simples, pero él también había crecido en este tiempo. Le tomo sólo dos dedos. Siguieron caminando por la calle como si no importará nada más.
Dos cuadras después él soltó suavemente su mano. Luna le miró sorprendida. Él amaba estas cosas ¿por qué entonces había soltado su mano?

Arkan suponiendo todo lo que ella le decía solo con su mirada le dijo- Sabes que si las cosas fueran simples no tendría problema de caminar así, como ambos queremos. Pero las cosas no son así. Nos dolemos a la distancia. Nos amamos. Nos miramos incluso para saber que seguimos bien o al menos lo mejor posible. Pero no podemos seguir así.
Luna estaba dolida.

Él jamás se había limitado con ella.


Arkan sujetó suavemente el rostro de ella, y le dijo- no te precipites, amo todo esto y lo sabes incluso mejor que yo, pero incluso aquí podemos ser vistos -lanzó una mirada hacia un grupo de personas desconocidas a lo lejos.
Ella entendió lo que él le quería decir, no despreciaba en absoluto andar de la mano, la estaba cuidando de que los errores del pasado se repitieran una vez más.

¿Entonces debemos caminar como desconocidos por la calle? -dijo Luna, esperando que él no tuviera una respuesta preparada para eso.
Él suavemente tomó un mechón de cabello de Luna y lo puso tras de su oreja. La trataba con la suavidad de lo que se puede romper en cualquier instante. Lentamente acercó su rostro a ella.
Luna se sonrojo rápidamente, pero no se resistió de modo alguno.
Entonces él dijo tiernamente junto a su oído- susurrarme, así solo yo te podré escuchar.

2

Él no espero una respuesta, ni ver cómo ni cuál fue su reacción. Siguió caminando como si fuera solo. Ella sacó su celular e hizo como si caminara sola.
Así siguieron las siguientes cuadras, caminando a través de la gente, que apenas si le prestaban atención, completamente ignorantes de la complicidad oculta entre aquellos dos supuestos desconocidos.

Has crecido -dijo Luna en una voz apenas audible
Tuve que hacerlo– respondió Arkan igual de bajo

Unas sonrisa fugaz cruzó ambos rostros antes de seguir caminando cada uno por su lado.

 

Autor: el principito.



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