Nos conocimos hace años, el destino nos puso ahí, la misma escuela, la misma clase. Recuerdo que ese día llegaste tarde, te sentaste a lado de mí, yo tan ordenada y tú desde un principio un caos, me pediste un lápiz  prestado y yo con extrañeza me reí.

Ese fue el principio de todo, después de ese día comenzaste a buscar lugar a un lado de mí, nos hicimos amigos, de esos que parecen conocerse de toda la vida, nos volvimos inseparables, tú como siempre un desastre y yo ahí para rescatarte.

sin ti

Me confiaste tantas cosas, tan dolores, tantos sinsabores, tú te convertiste en mi confidente, mi aliado, mi fiel acompañante.

Me hiciste cometer locuras, de esas que no iban acorde con mi tranquilidad, con mi manera de serena de actuar; me motivaste a salir de lo preestablecido, a viajar, a conocer, básicamente me enseñaste a vivir.

Compartimos tantas locuras y risas, momentos que nunca quiero olvidar, historias que me motivan a querer seguir experimentando la maravillosa vida, anhelo más momentos que me inviten a volar

Solo espero que mi mente sea fuerte y no atente contra los recuerdos, pero aunque así fuera, yo me aferrare a ellos, pues quiero guardar en mi mente  todas las sonrisas que en mi provocabas, las risas a carcajadas, quiero que permanezcan intactos tus gestos, tus enojos, por ejemplo tus cejas arqueada cuando te molestabas, y sin embargo al estar conmigo tus enojos nada te duraban , me bastaba hacer muecas y caras extrañas para hacerte olvidar las malas pasadas, las narices arrugadas siempre me funcionaban para hacerte rendir, para hacerte reír.

 

Extraño tanto los momentos a tu lado, tus palabras exactas para decir lo que necesitaba, tus consejos, esos que a veces eran ridículos e insensatos y sin embargo te hacia caso, porque sabía que tenías ese coraje para arriesgarte, no tenías miedo a vivir, y yo, yo quería vivir justamente así.

Hoy te encuentras muy lejos de mí, sé que estas en un lugar perfecto, estoy segura de que eres muy feliz, sin embargo a mí me cuesta tanto acostumbrarme a no sentirte cerca, no me acostumbro a estar sin ti.

murio

Tú, ahora danzas junto a la estrellas, y yo no hago otra cosa que rezar por ti.

Sé que algún día, nos volveremos a encontrar, allá en la inmensidad, en donde volveremos a reír sin parar.

 



     Compartir         Compartir