A veces nos enfocamos mucho en el pasado y no ponemos toda nuestra atención en lo que estamos viviendo actualmente. Es lamentable el darnos cuenta cómo se nos ha ido la vida como un líquido entre las manos. Es lamentable despertar del sueño y ver de todo o que hemos sido capaces, de lo que hemos logrado y lo que estamos haciendo por todos esos sueños que queremos alcanzar.

Vale la pena colocar nuestros ojos frente al camino que se recorre día con día y dejar al pasado donde esta, en un lugar donde nadie podrá recuperarlo porque las cosas ya se fueron, ya pasaron y ya no vale la pena recordarlas. Sabemos que el pasado no también nos brinda sabiduría por medio del conocimiento, pero también sabemos que tiene el control de hacernos recordar momentos amargos y errores, y muchas veces con esos recuerdos no permitimos que sigamos avanzando. Es momento de dejar de recordar cosas que sabemos que a la larga pueden llegar a dañarnos y desmotivarnos. Es muy importante que aprendamos a valorar el tiempo en el que vamos viviendo y que comencemos a ver más allá, ver el futuro que viene y todo lo que nos espera. Es momento de seguir caminando sin parar y no preocuparnos por nada más, solo por el momento en el que vivimos actualmente.

A veces solemos colocar nuestra importancia en todas las palabras que se susurran a nuestro alrededor pero no ponemos atención en las palabras que salen de nuestro corazón, de todas esas palabras que hablamos hacía nosotros mismos, de nuestros sueños, de nuestras ilusiones y de todas esas metas que queremos alcanzar. A veces debemos reconocer que le damos importancia a todo aquello que se dice de nosotros, pero es importante entender que jamás podremos darle gusto a todas esas personas que hablan, que critican y que jamás debemos cambiar lo que somos y lo que queremos por las criticas de los demás. No nos damos cuenta que todos los mormuros que están a nuestro alrededor que hablan acerca de nosotros pueden lastimarnos y dañar el piso donde vamos pisando hasta llegar a descontrolarnos y llevarnos a tropezar y muchas de las veces caer. Es por eso que es importante aprender a no darle importancia a todas esas personas que lo único que hacen es criticar todas esas cosas que cometiste en tu pasado y no te permiten avanzar porque critican cada uno de tus pasos y de tus metas.

Es momento de tomar más en serio el tiempo que llevamos vagando por esta tierra, de todo el tiempo que vamos perdiendo por culpa de las fugas, de todo el tiempo que quizá algún día nos haga falta por no poder despertar y ver la realidad en el momento. Es momento de ponernos serios y buscar tomar las mejores decisiones a cada momento, aprender de las experiencias y de todo lo que esta en nuestro alrededor. Debemos tomar en serio nuestro caminar en esta vida que cada día se vuelve más superficial.



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