Esta mañana he tropezado con tu recuerdo. No has venido a mi mente como un simple pensamiento que llega unos segundos y se va. Has perdurado bastante en mí; desde que desperté hasta que volví a la cama para dormir. Que ingenuo ha sido el pensar que te había olvidado. No tienes idea de cuánto te echo de menos, de cuanto deseo uno más de tus besos y me pregunto, ¿por qué no intentarlo?

Porque he perdido aquel maldito brazalete de perlas y lo he encontrado justo ahí, en el baúl pequeñito, ese de madera que me regalaste, en el que ahora reposan tus fotografías, tus cartas y tus flores marchitas. Porque me ha dado por leerte y tocar tu caligrafía, oler las hojas y el sobre como si en ellos fuese a encontrar tu olor. Porque he releído justamente la posdata en el que escribes –¨te amo mi amor, siempre juntos¨-. Si me amas, ¿por qué no intentarlo?

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Porque mientras caminaba hacia el trabajo he visto a alguien tan parecido a ti. Porque he corrido como loca tras él solo para confirmar que me he equivocado, que tan solo te había idealizado para lograr verte una vez más. Porque he pensado en ti toda la maldita mañana y he perdido el apetito. Porque he tomado mi móvil y he escrito –te necesito-. Porque tan cobardemente le he dado cancelar en lugar de enviar. Porque me mata la idea de imaginar que estas con alguien más. Porque no me sacas de dudas de una buena vez y ¿Por qué no intentarlo?

Porque como una agenda me he recordado todas nuestras fechas importantes. Porque me he delatado y he descubierto que nunca he dejado de amarte, que solo guardé mis sentimientos para que ya no me dolieras más. Porque todo este tiempo he querido hallarte en otras personas y no he logrado siquiera por pedazos construirte. Porque mis citas son todo un fracaso. Porque no encuentro ni obtengo todo lo que me has dado. Porque deseo que seas tú y solo tú mi dueño, tan solo dime sinceramente ¿por qué no intentarlo?

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Anda, ¡dime ya! No puedo cansarme de preguntar ¿por qué no intentarlo? Si hay un millón de razones para hacerlo.

Aquellas tardes en que te leía y tu tomabas café. Aquellas manías y tus defectos que me enloquecían y que ahora sin ellos ya no se qué hacer. Aquel lunar de tu cabeza a tu espalda que recorría con mis dedos. Aquel mordisco que me dabas para provocar más y más mis besos. Dime  ¿por qué no intentarlo? si aun sigo tus pasos como todo un detective. Si te busco en las redes sociales y me muero de rabia al ver que otras te coquetean. Si no me es posible asimilar que sin mi seas feliz. Si el miedo a que me olvides me rebasa. Si aunque trato de distraerme me es tan imposible que me dejes de importar.

Porque no olvidamos lo sucedido y estamos de vuelta. Porque no simulamos que estabas de viaje y has vuelto de él. Porque no me estrechas en tus brazos nuevamente y me haces borrar los días que la he pasado mal. Porque no recordamos el día que nos conocimos, la primera cita y el beso que nos dimos. Porque no tropezamos una vez más y confirmamos que aún no nos dejamos de amar. No importa que te canses de escuchar lo mismo, necesito repetirlo… ¿Por qué no intentarlo?

Porque al menos yo no he borrado de mi cuerpo ni uno solo de tus besos. Porque mi almohada ha quedado impregnada del aroma de aquella fragancia que me encantaba. Porque no olvido las guerras de cosquillas, las risas, las comidas, los paseos y torneos de futbol. Porque aun veo aquellas películas y puedo escuchar tu risa al verme tan temerosa aferrándome a tu cuerpo. Porque aún conservo aquella camisa, esa misma de la que me adueñé desde la primera vez que hicimos el amor. También lo recuerdas, ¿cierto?, y si es así, ¿por qué no intentarlo?

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Porque no hacemos el orgullo a un lado y nos disculpamos. Porque no anteponemos los sentimientos y volvemos a amarnos. Porque mi reloj se ha parado sin ti. Porque mis días se han pintado de un color gris. Porque no hay día que no te piense y noche que no te sueñe. Porque he inundado mi almohada de lágrimas tantas veces. Confiesa de una maldita vez, ¿por qué no intentarlo?

Recuérdamelo. Hazme saber si me has echado de menos. Levanta el teléfono y marca. No logro asimilar que a mi lado ya no desees estar. Se que hemos cambiado. Que este tiempo separados cada quien ha hecho sus cosas. Se también que fallamos. Indiscutiblemente mandamos este amor al carajo. Fueron mis celos, los tuyos, los pleitos y desacuerdos. Aquellas citas a destiempo. Las fechas que se olvidaron. Los detalles que quedaron de lado. Aun así debo preguntar:  ¿por qué no intentarlo? Porque no volver a nuestro infierno. Porque no arriesgarnos y apostarle a que todo será diferente. Porque si nos amamos como nadie. Pese a todo y todos. Porque no tirar de nuevo la baraja y jugar una partida más. Deseo volverlo a hacer. Deseo ganarle al destino esta vez. Deseo ser tuya otra vez. No importa que terminemos igual o peor. Necesito, quiero y deseo volver a tener tu amor.

¡Dime!, necesito escuchar que aún me amas. Dime que me extrañas y me necesitas tanto como yo. Que con nadie más has logrado sentir mi calor. Dime que me deseas tanto como yo. Y si no es así, entonces dame una razón, solo una y dime ¿por qué no intentarlo?

 

Autor: Stepha Salcas

 



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