Has estado a mi lado desde siempre. Estás ahí cada vez que mis lagrimas no me dejan ver y cada vez que una sonrisa se dibuja en mi rostro. Has estado en los momentos difíciles y en los mejores momentos de mi vida. Has dejado de ser mi amiga para convertirte en una hermana.

Quiero que sepas que nuestra amistad crece de manera inexplicable; quiero que sepas que cada día que pasa le agradezco la vida que te haya colocado en mi camino y me diera la oportunidad de vivir tantas experiencias a tu lado, de aprender junto a ti y caminar de la mano. Quiero decirte que nunca dejaras de ser una hermana para mí porque dejo de importar la sangre, porque dejaron de importar los problemas entre nosotras. Donde quiera que vaya te encuentras a mi lado, te encuentras ahí para sostenerme cada vez que estoy a punto de caer y te elevas a mi lado cada vez que estoy por encima de cualquier problema. Quiero que esta amistad crezca junto a nosotras, que nunca dejemos que el amor se rompa ni se enfríe, que nunca dejemos de regar la planta de la amistad y que dejemos que nuestra vida siga llenando de momentos divertidos y tristes entre nosotras.

Hemos aprendido a sobrellevar cualquier tipo de problema, cualquier diferencia y cualquier conflicto. Hemos aprendido a tendernos la mano cuando más lo necesitamos, estar ahí para cualquier cosa sin importar que tan tonta parezca. Quiero seguir compartiendo esta amistad llena de color y de vida; una amistad que nos ha llevado a formar tanto cariño entre nosotras y que nos ha llevado a conocernos al punto de saber en que momento la tristeza nos ha invadido y en que momento la felicidad no cabe en nosotras. Es bello compartir momentos con una persona que sabe comprenderte, con una persona que sabes que estará a tu lado a pesar de todo y a pesar de todos. Es bello poder decirte todas estás cosas sin colocarse una mascara con la etiqueta de ‘hipócrita’.

Quiero agradecerte por todo el tiempo que has estado a mi lado, por todos esos consejos que me has dicho para protegerme de cualquier herida y que a pesar de que logren lastimarme sigues ahí para ahora ayudarme a sanarla. Quiero decirte que te agradezco por todo el tiempo que has compartido a mi lado, por cada momento que han sido épicos en nuestra vida, por todas esas fotografías que pueden contar una historia entre nosotras. Quiero decirte que estaré para ti de la misma manera en la que has estado tú; que estaré ahí cuando me necesites porque es lo que debe hacer cualquiera que se llame amigo, porque un amigo es más unido que un hermano y tú me lo has demostrado. Quiero decirte que seré tu amiga hasta que la vida me lo permita.

Nuestra amistad no termina aquí. Los momentos vividos serán recordados hasta el último día de nuestras vidas porque vale la pena dejarlos dentro del corazón y dentro de nuestra mente. Solo me queda decirte: ‘gracias por tu amistad’.



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