Y de esta decisión… no me arrepiento.

En la vida existen muchas maneras de amar, pero creo que hay una que es aún más especial; totalmente genuina;  un amor natural.

Me refiero al amor que una madre siente por sus hijos, todo comienza con la decisión traer al mundo a un pequeño ser que ha de depender de ti, de tus cuidados, que ha de necesitar tu amor para asegurar su felicidad.

Después de  mirar por primera vez los ojos de tu pequeño, entiendes que no hay  nada en el mundo que importe más, ahora, lo más importante para ti, será hacer que logre sus sueños, evitar que nada en el mundo lo pueda dañar…

Tú eres y serás por siempre mi correcta elección, mi más perfecta decisión, eres tú el amor perfecto, lo mejor de mi vida, simplemente… lo mejor.

 



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