De que me sirvió haberte amado tanto, de que me sirvió haberte entregado el corazón, apostarte mis sueños, haberte dado lo mejor.

Te largaste sin importarte nada, mis lágrimas no te detuvieron, me dejaste solo los recuerdos que calaban.

Y ahora tienes el valor para volver,  no entiendo la desfachatez…

  

Te lo pido con firmeza, ¡Vete de aquí! 

Tu presencia solo provoca en mí el dolor de lo que sentí al quedarme sola, tu traición, tu cruel adiós.

No puedo entender cómo te atreves a decir que me extrañas, como después de tanto pretendes que todo vuelva a ser como antes, como si no hubiera pasado nada.

Me tomas por tonta, pero de tonta no tengo nada, es verdad que te ame, que como loca te amaba, pero cuando te marchaste entendí que parati, todo el amor que te daba, no valía nada.

Provocaste heridas que dejaron cicatrices, me dejaste rota, desamparada, me dejaste al borde de volverme loca.

Pero mírame, me he recuperado, mis heridas he sanado, no te odio, pero el tiempo me ha ayudado , pues puedes estar seguro que tampoco te amo.

He aprendido a andar sola, sin rencores, sin dolores, pero totalmente segura de que para ti, no hay segundas oportunidades, de que es mejor caminar sin ti, que es mejor caminar sola

Así que vete de aquí, no vuelvas a insistir

Pierdes tu tiempo, ya no provocas nada en mí.

 



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