El corazón no puede olvidar a quien le clava un puñal, puede perdonar y eso sólo es una probabilidad, pero él nunca olvida la marca de una herida. No pidas más de lo que estoy dispuesta a ofrecer, no es justo que te pongas a exigir, cuando lo que yo pedí jamás llego.

Son muy pocas las veces que me acuerdo de ti, a veces alguna amiga te menciona y te recuerdo, pero sólo como una persona más a la que un día conocí, en mi mente tu recuerdo no esta presente, no vives en ella como “el casi amor de mi vida”.

Que te quede claro que no fuiste suficiente como para poder auto proclamarte el hombre más importante de mi vida, no quisiste ser suficiente, decías que exigía mucho y que pedía algo muy irreal.

Yo no pedía más que un amor sincero, que me respetaras como única y que te acompañara en tu pensamiento; en todo momento en el que no estuvieras ocupado pensando en otra cosa, yo sólo pedí que me amaras. Pero eso a ti, te pareció mucho y no entiendo porqué.

Yo no fui quien te olvido, tú quisiste irte y con tus acciones me pediste que te dejara enterrado en el pasado, elegiste no ser importante.

No tengo porque torturarme pensando en ti, con dolor, no disfruto del dolor así que te olvidé. Después de todo eso fue lo que me dijiste… -Olvídalo todo- Eso hice.

sabes-o-quao-insuportavel-e-viver-todos-os-dias-sem-ti

No me he olvidado de ti, aún eres recuerdo, porque el corazón reconoce el patrón de su cicatriz, pero mi mente te ha dejado lejos, te ha dejado atrás porque he decidido seguir con mi vida, soy demasiado valiosa como para desperdiciarme contigo. ¿Quién te ha olvidado? Sólo mis recuerdos, porque mi corazón no olvida el dolor.



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