Nuestro amor fue diferente a cualquiera que hubiera escuchado antes. Nosotros éramos genuinos y no nos dejábamos guiar por lo que dijeran los demás. Eramos buenos amándonos, sabíamos que nos teníamos el uno al otro y que nadie podría terminar lo que habíamos creado tu y yo, sabíamos que nadie podría derrumbar ese mundo que habíamos construido porque era solo nuestro, solo nosotros teníamos la llave y solo tu y yo podíamos entrar. Nadie nos tocaba porque estábamos unidos con el alma. Los demás sabían que este amor de cuento permanecería y que jamás acabaría. Todos podían ver como nuestras miradas decían todo, como nuestras manos se entrelazaban con tanta fuerza que parecían ser una sola. Tú llenabas mi día, no era cansado estar contigo desde el amanecer hasta el atardecer porque disfrutaba el tiempo a tu lado, disfrutaba cada momento deseando que pudiéramos detener el tiempo y poder amarnos por siempre.

Nuestro cuento era contado una y otra vez, era ejemplo de que dos personas pueden llegar a amarse con sus virtudes y con sus defectos, era ejemplo de que el amor existe y que solo es cuestión de trabajar en él. Ellos podían ver nuestra felicidad, podían ver como cada día que pasábamos juntos era un día que se escribía en el libro de nuestras vidas. Como todo libro solo nosotros entendíamos partes de nuestra vida que jamás nadie entendería, nadie lo haría porque nosotros éramos los autores del mejor libro de amor dónde yo era la princesa y tú eras el príncipe que me rescataba y me llevaba a mundos desconocidos dónde solo tú y yo existíamos. Nos perdimos tantas veces dentro de nuestras fantasías y promesas que no podíamos diferenciar cual era la realidad.

 

No pensé jamás el encontrar a una persona que fuera mi otra mitad, que pudiera complementarme a la perfección. Sabía que habíamos sido creados para estar juntos, para complementarnos y hacernos uno.

Todo fue cambiando, cada día el amor se perdía y pudimos darnos cuenta cuando ya era demasiado tarde. Los de a nuestro alrededor podían darse cuenta porque ya no me abrazabas de la misma manera y porque el brillo de nuestros ojos ya no era el mismo. Era divertido compartir mi vida contigo y ahora es extraño no tenerte cerca, es extraño no poder tocarte, no poder besarte, ni siquiera poder hablar contigo. Eres y serás el amor de mi vida, serás la persona que dejo huella dentro de mí y que siempre vivirá en mis recuerdos.

Lamentablemente en todo cuento existe un final y nuestro final llegó. Las personas cambian, las personas se transforman de la nada y a veces esa transformación llega sin previo aviso. Al final nuestro amor se convirtió en leyenda porque aún es una historia que se puede contar porque existió, pero ahora no son más que recuerdos, ahora no somos más que imágenes en las mentes que llegaron a vernos y ser participes de esta fantasía, de este amor que parecía que no terminaría.

 



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