Quizá porque la vida te ha tratado mal, quizá porque en el amor te ha ido, como dicen por ahí, “de la patada”, o quizá sea tan sólo porque es tu forma de ser, el caso es que cuando conoces a una nueva persona no puedes evitar ser cortante, lejana, indiferente, y nunca de los nuncas muestras abiertamente tus sentimientos, razón por la cual los demás te califican como una mujer fría. Y no es que carezcas de habilidades verbales, o que seas una persona antisocial y huraña, ni tímida, mucho menos estamos diciendo que tengas una personalidad psicópata y que no tengas empatía por los otros, es sólo que no se te da abrirte con los demás, te guardas tus sentimientos para ti misma y aunque por dentro te esté consumiendo un gran amor por alguien, simplemente no puedes evitar comportarte fríamente con esa persona y ocultarle lo que sientes.

Pienso que muchas personas actúan así porque sienten que necesitan protegerse por medio de una coraza que se interponga entre ellas y un mundo despiadado que en cualquier momento te puede romper el corazón. Es muy probable que te hayas convertido en una persona fría que oculta sus emociones porque crees que mostrar tus sentimientos te vuelve vulnerable ante los demás, lo que te expone a que te puedan hacer daño más fácilmente. Es como si tus sentimientos fueran tu punto débil y no quisieras que la gente te viera como una persona sensible.

Pero creo que en el fondo estás deseando que llegue alguien que te saque de ahí y te permita volver a sentir con seguridad, que te dé la oportunidad de expresarte sin reservas. Y créeme, ya llegará esa persona, sólo permítele entrar. Verás qué bien se siente poder ser tú misma, poder decir palabras bonitas, ser cariñosa, abrazar y besar con pasión y con locura, y hacer todas esas cosas que ahora no puedes porque te lo impide esa coraza que has interpuesto entre tú y el mundo.

Pero esta persona sabrá cómo derribar esa coraza y te mostrará que en realidad no la necesitas, porque tú ya eres fuerte sin ella, y te enseñará que los sentimientos no son un signo de debilidad, sino de fortaleza. Gracias a él, poco a poco te irás abriendo, irás conociendo esa parte del amor que se llama “entregarse sin reservas” y lentamente te irás despojando de tu fría personalidad.

No tengas miedo de abrirte, el amor es algo maravilloso cuando te entregas y cuando ambos muestran sus sentimientos sin miedo a sentirse vulnerables. Es sólo cuestión de encontrar a la persona indicada, aquella que te transmita la confianza que necesitas para dejar de temer.

Autor intelectual: Ivannia Miranda



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