Cuando estamos enamoramos dejamos de pensar en nosotros y ponemos toda nuestra atención en esa persona que amamos. Ponemos nuestra vista en las necesidades solo de esa persona que nos ha llenado el corazón sin darnos cuenta.

Cuando estamos enamoramos no sabemos lo que hacemos, llegamos a convertirnos en un tipo de títere de nuestro propio corazón. El corazón nos dice que hagamos cosas por esa persona a pesa de todo, nos dice que debemos estar ahí para esa persona a pesar de todo y de todos, que debemos estar cuando nos necesite porque lo amamos y eso hace el amor. El corazón sabe que no podemos vivir con esa persona y hace siempre todo lo posible por permanecer muy cerca de él, busca la manera y se las arregla para poder compartir tiempo con esa persona porque sabe que no existe en el planeta otra persona con la que quieras pasar el mayor tiempo posible, sabe que no existe otra persona con la que quieras compartir tus tiempos y tu vida entera.

Cuando estamos enamorados no pensamos en nuestro bien sino que pensamos que esa persona a la que tenemos dentro se encuentre de lo mejor, que sea ella quien se encuentre bien a pesar de que tu no lo estés. Sabemos que el amor nos hace cegarnos a nosotros mismos, nos hace colocarnos las manos en nuestros ojos sin permitir que pensemos por nosotros mismos, sin que podamos ver lo que realmente hacemos por esa persona que quizá ni siquiera siente lo mismo que nosotros, que quizá esa persona no esté dispuesto a dejar las mismas cosas que tú dejaste por ella. Duele, todos lo sabemos. Sabemos que el dolor que produce el amor es uno de los dolores más horribles, fuertes e inevitable de todos. Sabemos que el amor es el único sentimiento que nos puede dar la felicidad plena o quitarnos todo lo que tenemos en un abrir y cerrar de ojos.

Cuando estamos enamorados no vemos a nadie más y pensamos que en este mundo solo vivimos esa persona y nosotros. Comenzamos a pesar que todo en este mundo es estar con esa persona y dejamos atrás nuestras necesidades, nuestros sueños y todas esas cosas que nos hacen felices. Olvidamos que antes de conocer a esa persona llegaos a ser felices y seguir adelante sin necesitarla. Nos olvidamos a nosotros mismos y no nos importa seguimos adelante como si lo único que tuviéramos es esa persona y en lo único que se nos permite pensar es en ella. Pensamos que si esa persona se aleja un poco de nuestra vida todo nuestro mundo pierde equilibrio, toda nuestra vida pierde sentido.

Cualquier persona que conoce el amor sabe que ya no hay marcha atrás y que debe luchar para que esa persona no se convierta en su mundo, que ese luchar por no dejar de poner los pies en la tierra y seguir adelante este o no este a nuestro lado esa persona. Cuando estamos enamorados no existimos…



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