Sé que te estarás preguntando cuanto tiempo vas a tardar en volver a ser la misma, y la respuesta es que eso depende de ti principalmente, no hay un tiempo definido, cada persona marcha a su propio paso y cada uno somos diferentes, el tiempo y la distancia solo ayudan a poder encontrar algo de paz durante el proceso en el que sanas, pero lo que realmente define ese momento es cuestión propia, mientras más facilidad tengas para encontrar tus errores, para darte cuenta de porque realmente esa relación no tenía futuro, mientras más rápido explores tus miedos y mientras más converses contigo misma, más pronto te resignaras y después sanarás.

A veces no es sencillo pasar página, a veces parece que el mundo se cierra por completo y que lo único que nos queda es un enorme vacío, un silencio molesto, un gran dolor, con todo eso sobre los hombros cuesta mucho poder enfocarse en las cosas positivas, cuesta mucho darse cuenta de lo afortunada que realmente eres a pesar de aquella decepción amorosa, pareciera por un instante que has llegado al final del camino, que has agotado todas las fuerzas que tenías y que lo mejor sería rendirse, pero olvidamos que en el pasado ya hemos superado situaciones similares, y aunque esta parezca más difícil que las anteriores de igual manera pasará.

Ayuda en mucho mantener la mente ocupada, enfocarse en el trabajo, salir con los amigos, hacer ejercicio hasta quedar exhausta para no ser secuestrada por los recuerdos cuando estas disponiéndote a dormir, debes acostumbrarte a estar sin él, de la misma manera que te acostumbraste a su compañía, y sobre todo debes entender que la historia terminó, porque cuando dejamos abierta la esperanza a una reconciliación, la herida no cierra, quedas expectante y cada día te consumes más y más sin poder encontrar consuelo, o sanación, por eso vale más hacerse a la idea de que todo terminó y que no volverá, de esta manera estarás obligando a tu mente a cerrar ese ciclo y a encontrar resignación.

El pasar de los días, el dialogo interno, el seguir con tu vida, ponerte nuevas metas y concentrarte en alcanzarlas te ayudarán a poco a poco ir dejándolo atrás, y verás que un buen día estarás tomando el café con una amiga y te preguntarán sobre lo que paso, si en ese momento eres capaz de contar tu historia sin derramar una lagrima, sabrás que ya sanaste por dentro.

Autor: Sunky

 

 



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