Sé que te sientes triste, desilusionada, decepcionada, es normal, la verdad es que en ocasiones por cosas de lo más simple terminamos dándonos cuenta del valor real de aquellas personas que supuestamente eran inseparables, incorruptibles, o en pocas palabras nuestras mejores amigas o amigos, nos duele aquello que dicen por el simple y sencillo hecho de que aquellas personas más cercanas a nosotras lo digan, y a veces es inevitable preguntarse ¿realmente soy así como ellas me describen?, porque si ellas son quienes más cerca están de mi al menos deberían de conocerme bien.

Pero eso no siempre es así, hay personas que pasan mucho tiempo a nuestro lado y realmente nunca llegan a conocernos de verdad, a comprender nuestra manera de pensar y nuestra forma de sentir, incluso creo que no son ni siquiera consientes de cuanta estima tenemos por ellas y por eso es que quizás se aventuren a hablar sin pensar, solo lo hacen por el placer de lanzar un chisme, y sin importarles la decepción que esto nos causara de ellas cuando a nuestros oídos llegue aquello que dijeron solo por un momento de protagonismo.

También hay aquellos camaleones que se ocultan muy bien, que nos hacen creer que son nuestros amigos, que nos aprecian, que se ganan nuestra confianza y después de tener información nuestra usan ese conocimiento para tratar de destruirnos, a esas personas nunca debimos aceptarlas en nuestras vidas y se nota que en sus palabras hay una clara intención de dolo, una clara intención de destruirnos o de afectarnos en lo más posible, pero así como para ellos no significamos nada, sus palabras también deberían de carecer de sentido cuando nos damos cuenta de quienes son en realidad.

Estas situaciones por penosas y duras que sean nos sirven de filtro para separar a todos aquellos que en realidad nos aprecian, aquellos que salen a nuestra defensa, aquellos que no se involucran en chismes, aquellos que siempre nos brindan un hombro para llorar estas personas nos demuestran con sus actos que son dignos del cariño que les tenemos.

Por otro lado, aquellas personas que deciden hablar mal de nosotros especialmente a nuestras espaldas, por decepcionante que esto sea, es una manera fácil de abrir los ojos y darnos cuenta que es momento de alejar a esas personas toxicas de nuestras vidas.

Al final hay que entender que aquellos que tienen que hacer o decir cosas a nuestras espaldas están invadidos por un sentimiento de inferioridad, que no son capaces de hablarnos de frente y que no les queda otra que hablar de nosotras a nuestras espaldas, y es simplemente porque no pueden hacerlo de frente, no tienen el valor necesario para hacerlo y al hablar a nuestras espaldas han elegido bien su lugar y este es ¡detrás de nosotras!

Autor: Sunky



     Compartir         Compartir