No sé por cuento tiempo estuve esperando a que llegará por fin este día. Después de varias noches sin poder dormir por las lágrimas que no dejaba de derramar por no poder enamorarte jamás, después de tantos pensamientos que solo me hacían daño. Por fin a llegado el momento de decidir darme por vencida, decirte adiós y desearte que seas muy feliz. Si, quiero que seas feliz porque a pesar de todo aún me duele cuando tú sufres y si tú estas feliz yo estaré tranquila de que por lo menos tú si encontraste la felicidad.

Durante mucho tiempo tuve miedo de perderte y cuando llego ese momento fue el día en que se desgarró mi alma y mi vida perdió su ritmo, pero al pasar del tiempo yo tuve que acostumbrarme a seguir sin ti, a borrarte de cada una de las imágenes que mi mente proyectaba. Me quede muerta en vida esperando a que recapacitarás, esperando a que de verdad el amor que un día prometiste fuera sincero y sintieras un poco de dolor por dejarme ir, por alejarte de mí. Ese día nunca llegó y hasta hace unos momentos aún yo seguía esperando.

Es momento de callar las voces en mi cabeza y poner control dentro de ella. Es momento de dejarte en paz y darme la oportunidad de recordar mi vida antes de que tú estuvieras en ella, momento de alejarme de una vez por todas dejándote el camino libre para que puedas ir y ser feliz. Te quiero aún, te sueño aún, pero los sueños no te harán volver ni tampoco lograrán meterme en tu corazón. No voy a negarte que el tomar esta decisión no fue fácil, no fue fácil poner tú felicidad antes de la mía, no fue fácil dejar oportunidad a otra mujer de entrar en tú vida, no fue fácil deshacer todo ese futuro que un día cree a tu lado y que ahora solo será polvo. No fue fácil imaginarte a lado de otra persona, entregando lo que jamás quisiste darme a mí, haciéndola sentir amada mientras yo estoy aquí llorando en la soledad de mi habitación deseando tenerte una vez más.

Sé que después de todo esto vendrá aún más fuerte el dolor, tomará fuerza tratándome de derribar y tengo miedo de eso. Tengo miedo de darte la felicidad y que un día mi decisión sea mi propia perdición. Pero aún a pesar de eso lo haré porque estaré a la espera de mi propia felicidad, la buscaré y lucharé contra cualquier sentimiento que esto me provoque, lucharé contra mi propia mente si es necesario.

Ahora después de todo esto por mi parte todo esta dicho, por mí esto ya por fin llego a su final, te hago libre de la culpa, libre del pasado y libre de mi nombre. Ahora puedes tomar tu libertar y dejar de sentir algún tipo de pena por mí y por fin disfrutarás de todas esas cosas a las que te detenías por mi dolor.



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