Contigo siempre habrá un antes y un después, porque llegaste a mi vida y te quedaste a vivir en mí, a pesar de las discusiones y peleas estas ahí, porque siempre habrá recuerdos tanto buenos como malos, siempre habrá momentos contigo. Contigo lo quiero todo, todo lo que te puedas imaginar aún tengo la esperanza de poder tener un mundo contigo. Porque soy feliz si estás aquí, lejos pero aquí.

Contigo sobran ganas y falta tiempo, porque no habrá un solo momento en que esté solo y no desee tenerte a mi lado. Contigo me siento libre, libre de ser quien soy, porque tú me conoces con mis defectos y virtudes y aun sabiendo decidiste quedarte y seguir.  Sin ti me hace falta algo, contigo soy feliz y si ti podría lo, mas no estaría completo. A tu lado siento mil cosas, cosas que son imposibles de explicar, cada momento que pasamos juntos es único, por eso quiero tenerte a mi lado los 365 días al año, pueda que te suene algo loco, pero es que en tan poco tiempo te aprendí a quererte con tus más grandes miedos, tus virtudes, que en tan poco tiempo me acostumbre a ti, a tu piel, a tu beso, a tu sonrisa a tus abrazos a todo que venga de ti.

Gracias a ti puedo encontrar un apoyo incondicional, conocer el amor, con tan solo verte, vives en mí y mis pensamientos día y noche, todo lo que buscaba lo pude encontrar en ti, amor, comprensión, una gran compañía, pueden decirme que estoy loca, y lo estoy, pero es por ti, le doy gracias a Dios por cruzarte en mi camino y le pido que guie nuestros pasos y que no me dejes y si algún día deseas marcharte entenderé.

Quedaras como un hermoso recuerdo siempre tendrás un lugar en mi corazón, te quiero a ti y solo a ti, sin importar que dirán te sigo eligiendo a ti, pueda que tengas mil personas alrededor, pero te prefiero solo a ti, contigo paso los mejores momentos de mi vida, eres como el sol de mis mañanas que ilumina mis días con tan solo verte, me haces perder la noción del tiempo cuando estoy contigo, contigo puedo lo tierna que puedo llegar a ser, todo esto y más solo puedo estarlo contigo.

 

Por: stephani pinzón



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