Hay tantas posibilidades como personas en el planeta y si bien es cierto que cada persona es un mundo, de igual manera es también una posibilidad de encontrar lo que tanto se ha buscado. Hay varios errores que cometemos constantemente al buscar una pareja y si se aprende a no caer en ellos tendrás más posibilidades de conseguir una relación exitosa.

Nunca salgas corriendo de una relación a otra.

Siempre hace falta un momento de calma después de una tempestad, y es que ese dicho de “un clavo saca a otro clavo” suele ser la manera en la que la mayoría afronta la tristeza que provoca una relación que llegó a su fin, sin embargo, es lo peor que puedes hacer porque no tienes tiempo de entender con calma “que fue lo que falló”, también no estás en un momento de objetividad, para decidir acerca de la nueva persona, solo estas buscando compañía para no lamer sola tus heridas y eso muchas veces nos lleva a caer en una relación con una persona a la que no hubiéramos elegido en un momento de tranquilidad.

No saber lo que realmente estas buscando.

Te has hecho la pregunta ¿Cómo es el hombre perfecto para mí?. Es un error muy común que las personas tengan un gusto cliché sobre la relación perfecta, por ejemplo: “Hombre guapo, fiel, con dinero, detallista, trabajador, alegre, soñador, apasionado, romántico y un poco loco”. Vamos que la lista no está nada mal, pero sinceramente muchas personas tienen algo de lo aquí nombrado, incluso pueden tener poco de todo lo aquí dicho y aun así no ser la persona indicada, hace falta un momento de silencio, un cuarto oscuro, una soledad absoluta y un momento de imaginación para poder definir cuales cualidades son las más importantes para nosotros, y también es importante saber de cuales cualidades podemos prescindir un poco, y cuales son absolutamente importantes, recordemos que “no hay personas perfectas” por lo mismo es esencial tener un margen de fallo entre lo que queremos y lo que encontramos.

Debes ser coherente entre lo que buscas y la persona que eres.

Este punto está muy relacionado con el anterior, se soluciona con el conocimiento sobre nosotros mismos, y es que la verdad nosotros muchas veces no encajamos con aquello que decimos que queremos, a veces parece que encontramos aquello que siempre quisimos y simplemente las cosas no se dan como debería de ser, y es porque no somos del todo sinceros con las personas que somos, y hace falta ser objetivo también sobre nuestra personalidad, por ejemplo: si eres una persona que busca a alguien con un cuerpazo, pero tú eres alguien a quien no le gustan las restricciones de las dietas, o hacer ejercicio, simplemente la convivencia cotidiana entre ustedes no se dará de manera sencilla.

Mantén siempre más abiertos los ojos que el corazón.

Hay ocasiones en las que nos engañan, pero también hay muchas en las que nosotros somos lo que nos engañamos, muchas veces vemos alguna acción en nuestro amante y automáticamente le atribuimos una cualidad, si una vez por ejemplo nos regala una flor, ya decimos que es todo un detallista, lo etiquetamos de esa manera y no nos quedamos a esperar a ver si continua haciéndolo o simplemente fue un acto propiciado por alguna casualidad, cuando creemos que encontramos lo que buscábamos, regularmente tendemos a cerrar los ojos y a entregar el corazón de inmediato, para después de un tiempo sentirnos defraudados por que “nos engañaron”, lo mejor es siempre ser cautelosos en temas de amor, conocer a profundidad a una persona requiere de mente y ojos bien abiertos y dispuestos a afrontar la realidad, cual quiera que esta sea, siempre es mejor darse cuenta de la verdad antes, que después.

Se sincera desde el principio de la relación acerca de lo que esperas dar y lo obtener.

Algunas veces al encontrar “un buen partido”, somos débiles al hablar de lo que queremos en la relación y hacia donde nos gustaría que fuera, tampoco dejamos claro aquello que no estamos dispuestas a tolerar, por no parecer inflexibles o anticuadas, pero no hay mejor momento que el principio de una relación para dejar bien claras estas cosas, como dije antes, si algo va a tronar, que truene cuanto antes, mientras menos tiempo pierdas con las personas incorrectas, más tiempo podrás tener para encontrar a la persona que realmente buscas.

No te conformes.

 Es muy sano el ser flexible ante ciertos puntos, pero esto no debe confundirse con el conformismo, si la relación en la que estas te lleva a situaciones precarias o con las que simplemente no te sientes bien, háblalo, y trata de retomar el rumbo correcto, nunca dejes que alguien ajeno te diga lo que vales o lo que te mereces, si después de intentarlo un par de veces la situación no cambia, aléjate de ahí sin mirar atrás, la vida es corta y no debe desperdiciarse con personas que solo te harán perder el tiempo, o que te causaran heridas que llevarán mucho tiempo en sanar, así que siempre recuerda lo que vales, lo que buscas y no te conformes con situaciones “que no estén tan mal”.

Aprende a amar tu soledad.

Esta también está conectada con las anteriores y es el punto clave de todas, debes aprender a amar tu soledad, el tiempo que te dedicas, a amarte a ti misma, y disfrutar la vida sin la necesidad de alguien a tu lado, si haces esto, todo lo demás se da por añadidura, ya que si sabes valorar tu soledad: No estarás brincando de una relación a otra, tendrás tiempo de conocerte y por lo mismo, no cometerás el error de buscar aquello que en ti no encaja, tendrás tiempo para definir bien a la persona que quieres y sus cualidades más importantes, mantendrás los ojos bien abiertos, serás sincera con lo que buscas y no te conformarás con menos, así que aprende a amar tu soledad, no necesitas a nadie para ser feliz,  yo sé que es difícil de creer, pero es la verdad, las personas se juntan para compartir la felicidad, no para encontrarla, si no eres feliz contigo misma, nadie más te podrá hacer feliz, no puedes encontrar en otra persona aquello que a ti te falta, eso se logra con una búsqueda personal.

Amate a ti misma, ama tu soledad y no la pierdas nunca pero estar con cualquiera.

Autor: Sunky



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