Ya se agotaron mis lágrimas y con ella mis ganas de seguir esperando por ti, ya no siento ansiedad por buscarte ya no quiero procurarte, ya no tengo ganas de salir a caminar para encontrarte, ahora solo estoy empeñada en encontrar de nuevo la sonrisa de mi rostro que una vez decidió seguirte.

Al principio, me taladraba la cabeza para encontrar razones por las cuales hayas preferido irte esa tarde de una vez por todas, y digo esa tarde, porque ahora que ya tengo más fría la cabeza por fin pienso con claridad, me doy cuenta que estar contigo era un intermitente estira y afloja, algunos días eras el ser más tierno, atento, parecías ser el hombre más enamorado sobre la tierra, y otros, así de la noche a la mañana, eras un tempano de hielo, y otros simplemente desaparecías y no sabía de ti por días.

hug

Ya no quiero tus razones, ya no quiero saber que te motivo a tratarme como lo hiciste, estoy consciente que trate de darte solo lo mejor de mí, que si bien no era lo que necesitabas, no hay razón para que me hayas lastimado tanto, pero sabes, no te guardo rencor.

Sé que debería odiarte pues me desgarraste el alma, me destrozaste mí autoestima, me hiciste sentir basura, decías que me amabas, vaya manera tan dolorosa de hacerlo, a veces quisiera odiarte y extirparte de mí vida de una vez y para siempre, pero no se puede sacar del corazón lo que aun ronda en la cabeza.

No te guardo rencor alguno, no quiero bajar las 10 maldiciones egipcias y deseártelas todas, al contrario, deseo con el alma que te vaya muy bien en todo lo que te queda de vida, y pese a cualquier expectativa no quiero que te topes en el camino a alguien igual que tú, no quiero que te enamores como lo hice, no quiero que llores como lo hice, no quiero que sufras como lo hago.

Me queda solo levantar la cabeza, limpiar mis ojos aun acuosos y seguir con mi camino, pues si bien te amé demasiado, estoy segura que lo que tú me diste no es el amor que merezco, y sé que tarde o temprano el verdadero amor chocara de frente conmigo.

love

Fui feliz a tu lado, pues no conocía otra manera de amar, pero ahora no te quiero a mi lado, ya comprendí que no quiero un amor intermitente, indeciso, no quiero un amor que no sepa amar. Ahora ya entendí que cada que te ibas sin decir nada, cada que sufrías tus arranques raros de soledad, no eran culpa mía como lo llegué a pensar, ya no voy a justificarte más.

Ya comprendí que no quiero vivir enamorada de alguien que no siente siquiera amor propio, ya comprendí que no es justo esperar a alguien que no sabe lo que quiere.

Idea original: señorita libelula



     Compartir         Compartir