Todo cambia en un instante, el tiempo a veces parece ser sabio aunque no podamos comprenderlo, hay que esperar para poder entender porqué pasa lo que pasa. Sé que hay muchas cosas que no puedo hacer, que el tiempo me ha detenido en mis sueños, que me ha estancado en mis deseos pero al final sigo encontrando motivos para seguir, al final de todo te sigo encontrando a ti.¿Cómo ignorar lo que tenemos frente al rostro? No puedo ignorarte porque sea como sea siempre llego a ti y a tus brazos.

Quizás como adulto fallo en muchas cosas, quizás he hecho cosas que me vuelven indigna de ti pero sé con seguridad que todos los días despierto con la firme intensión de hacerlo bien esta vez. No importan todas las cosas que no he podido hacer, los sueños que debí dejar atrás, no importan las historias de decepción o los romances que mancharon mi piel, sea como sea la mejor parte de la historia que forma mi vida es cuando por fin te conocí, cuando pude ver tu rostro y enamorarme de la hermosura de la vida. 

Puede ser que no haya hecho mucho, puedo ser que no lo haya hecho bien pero no importa pues mira; estamos creciendo juntos, estamos comprendiendo mil cosas que antes ni siquiera era capaz de ver. Como la niña que un día fui me lleno de esa energía traviesa, de esas ganas de vivir sin importarme lo bien o mal que lo este haciendo, me río de cuanto veo y no me tomo nada en serio pues si algo en verdad tuviera que valer el desgaste del estrés entonces será así aunque no lo quiera. Me lleno de recuerdos que me vuelven feliz, que me hacen poder ver todas las cosas lindas que haces por mí. 

Fuera de retroceder con este viaje a mi infancia me lleno de esperanzas, me lleno de deseos y de las ganas de cumplirlos. Tengo una firme intención y esa es la de volverme la mejor especialmente para ti, porque vale la pena, porque mereces lo mejor que te pueda ofrecer pues me has dado lo mejor que uno como humano puede pedir; felicidad genuina acompañada de esperanza.



     Compartir         Compartir