Aunque a día de hoy los hombres tienen menos miedo a la paternidad, lo cierto es que no todos se enfrentan a ella con la misma soltura. Es cierto que los roles entre padre y madre se han modificado y el padre realiza un papel más activo en la educación de los hijos. No obstante, siempre viene bien algún consejo para saber cómo ser un buen padre. Presta atención a los que te mostramos en el siguiente artículo de un Como.
Cuidar a un bebé no es trabajo exclusivo de una madre. Un buen padre debe saber cómo cambiar un pañal, dar el biberón o bañar a un niño. Hay que quitarse el miedo, pues lo cierto es que una madre primeriza, al igual que un padre primerizo, no sabe cómo hacer todas estas labores, que indudablemente se aprenden con la práctica.

Antiguamente, el hombre trabajaba y la madre se ocupaba de los niños. Afortunadamente esto ha cambiado, aun así, son muchos los hombres que siguen dedicando poco tiempo a sus hijos. Este es el principal error. Para ser un buen padre, es necesario invertir tiempo con nuestros hijos. Es la única forma de que los vínculos crezcan y se refuercen.

Compartir aficiones con tu hijo puede ser maravilloso. Un buen padre intentará inculcar a sus hijos desde pequeños sus pasatiempos favoritos. Así, si somos amantes del deporte, podemos ir con ellos a pasear por el monte, jugar al futbol o ir de pesca.

Es imprescindible que un buen padre mantenga la mejor de las relaciones con la madre de sus hijos, más aun si se trata de padres separados. Tanto el padre como la madre, evitarán conflictos en los que los niños puedan verse involucrados. Hay que dejar las peleas fuera para conseguir un núcleo familiar benigno para el niño.

Algunos hombres sienten terror a la hora de expresar sus sentimientos. Afortunadamente no todos. No obstante, si somos de los que nos cuesta abrirnos, debemos dejar esos miedos fuera en la relación con nuestros hijos. Un buen padre abrazará, besará y elogiará a su hijo siempre que pueda. El cariño es la base de una relación sana.

Uno de los padres siempre es más protector. En el caso de que sea la madre, el padre deberá intentar mediar y hacerle ver que los niños aprenden pasando por todo tipo de momentos, incluso malos. No podemos proteger al máximo a nuestros pequeños solo para que se sientan seguros. Esto hará que en un futuro no sepan enfrentarse a la vida.
Por último, un buen padre no será demasiado exigente con sus hijos. Si bien es cierto que todos tenemos expectativas, hay que evitar que estas lleguen a desbordar a nuestros hijos. Ellos son lo que son y serán lo que quieran ser, no podemos obligarlos a nada.



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