Hace ya un tiempo que no puedo consolidar el sueño y que las personas que vagan a mí alrededor pueden notar algo extraño en mí; yo sé que es lo que notan y es tu ausencia dentro de mí. Quisiera aparentar que todo sigue igual por aquí y hacer como si jamás hayas estado tan cerca de mí, tan cerca de mi vida. Quisiera encontrar la manera de quitar todo este dolor que me derrumba cada día más.

El tiempo para mí pasa cada vez más lento y junto con él pasan mis ganas de seguir dentro del camino, de seguir caminando con la mente en blanco tratando de encontrar una solución en una vida sin ti. Los días pasan y ni siquiera puedo saber en qué día vivo porque solo puedo ocupar el día en mis pensamientos y recuerdos que aún lastiman y embriagan mi mente. No quiero ya disimular algo que no sé por cuanto tiempo pueda llegar a seguir controlando dentro de mí. Sé que en algún momento este sentimiento brillará de mí desde lo mas profundo de mi ser hasta inundar lo que se encuentre cerca de mí en el exterior. No quiero que todo este sentimiento me siga persiguiendo como lo ha hecho durante todo este tiempo, quiero que desaparezca igual como lo hiciste tú. En el fondo sé que me matará algún día pero no quiero dejar de luchar antes de que lo haga, daré todo lo que este en mí para poder arrebatarlo y tirarlo como quiero tirar tus recuerdos y todo lo que me lleve a ti. Me alejaré y gritaré hasta vaciar todo este dolor que por dentro arde sin ningún tipo de remordimiento por mí.

Las personas constantemente allá fuera mueren por el dolor de la herida que haya dejado un amor, de eso estoy consciente, no soy la única aquí. Algunas de ellas aún siguen con vida pero caminan sin ninguna dirección, no quiero convertirme en uno de ellos, quiero volver a ser lo que era antes de ti. No es fácil hábitat una habitación en la obscuridad sin sentir la soledad tan cerca de mí, una soledad que solo me devuelve a ti. No sé cómo hacer para matar este sentimiento que se burla cada día de mí, me humilla y me vuelve a hundir ¿lo lograré? En ocaciones ya no creo en mí misma, en una mujer que no tuvo la fuerza para cubrir su pecho antes del golpe sino que expuso su rostro con cobardía y con el miedo que ahora esta vivo, con el miedo de perder al que se decía ser el amor de su vida. Ya no confío en mi manera de llevar las cosas y evitar que vuelva a caer porque yo soy quién me hace tropezar, soy yo quién no tiene las agallas para poderte olvidar y dejar atrás lo que ya no volverá. Soy yo quién camino a la guillotina y se declaro culpable de sentir amor por alguien que jamás lo mereció. Y ahora quiero ser yo quién acabe con todo lo que un día comencé y se ha convertido en mi perdición.



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