Dicen que no valoras lo que tienes hasta que lo pierdes. Quizá sea cierto; quizá ese amor que salir de ti tan repentinamente solo sea el valor que nunca me diste cuando estuve a tu lado, tal vez era necesario que vieras mi partida, que vieras como me alejaba lentamente mientras tú ya no podrías hacer nada para evitarlo.

Puede ser el miedo de perderme para siempre y darte cuenta que ya no estaré más a tu lado, que ya no estaré esperándote a que regreses después de uno de tus viajes de improvisto hacía otras aventuras llamadas mujeres. Quizá comprendiste que el amor llega  a cansarse por más verdadero que éste sea. Quizá te diste cuenta que no soportaría la espera durante toda mi vida y que por fin es momento de que yo me aleje.

No te confundas al suponer que mi partida es una señal de que ya no queda amor dentro de mí, porque no es así. El amor que sentí sigue estando muy dentro, pero la diferencia es que dejo de ser un estorbo para que pudiera tomar mi propio camino y pudiera decidir por mí y por mi felicidad. Es algo extraño decidir tu felicidad sabiendo que eso te lastimara, pero después de un tiempo de intentar que permanecieras a mi lado prefiero sufrir un poco de tiempo que sufrir por toda mi vida al darme cuenta de que tú no cambiarías. Me cansé y perdí la esperanza de que un día sería lo suficiente para que tu te quedarás a mi lado, para que aprendieras que el amor no se encuentra en la aventura, sino que se encuentra en el calor de una persona, que es ese sentimiento que te hace estremecer cada vez que tocas sus manos; que te hace sentir escalofríos y miedo al imaginar que un día esa persona ya no estará a tu lado. Quizá aún no lo comprendes o quizá no quieres darte cuenta, pero el momento llego ya no puedo más y debo irme de ti, alejarme y no permitir que vuelvas a lastimarme. Tú tienes las armas y todo lo necesario para destruirme.

Me voy y ahora comienzas amarme con desesperación, no me quieres perder y piensas que la vida sin mí no es vida. Durante mucho tiempo estuve a tu lado pero no podías notarlo porque estabas enfocado en ti mismo, porque pensaste que seguiría aquí por una eternidad, pero ahora que estas a punto de perderme puedes abrir los ojos y decidir amarme como siempre lo quise, con la diferencia de que ahora ya es muy tarde.

No necesito que me recuerdes ese amor que jamás demostraste, no es necesario que pienses que al decirme que me amas me quedaré y todo volverá a ser lo mismo. No lo pienses porque no será así, yo me iré y tau seguirás como hasta el día de hoy, seguirás andando por ahí buscando amores por doquier. Ahora ya es tarde para decirme que siempre me has amado y que estarás a mi lado a pesar de todo, no lo hagas porque no podré creerlo y tus palabras caerán al suelo sin valor y sin victoria.

 



     Compartir         Compartir