Lo irrisorio de coincidir con la persona indicada, en el momento equivocado.

Un día sucedió, como la mejor de las suertes, te encontré. Es muy curioso como la vida lleva consigo episodios caprichosos, simplemente te hace jugarretas. Encontré al hombre de mis sueños pero las circunstancias nos hicieron coincidir en un momento incorrecto.

Si algún día lees esto, quiero que sepas que fuiste el hombre perfecto para mí, tuviste todas las cualidades que buscaba, coincidimos en innumerables intereses, fuimos grandes amigos, teníamos potencial. Pero el destino tiene sus caprichos y no pudimos mantenernos unidos.

Descuida no fallaste tú, tampoco lo hice yo, solo llegamos al punto donde lo nuestro se volvió insostenible.

No puedo olvidar tú sonrisa, ni tú cuerpo, todo en mi, se impregno de ti. Me atrevo a decir que a ti te sucede lo mismo; éstas conexiones no pueden sentirse de manera individual, por fuerza tiene que ser una sensación de a dos.

Pero cuando la vida te niega las oportunidades, cuando te indica caminos diferentes no puedes aferrarte.Desgraciadamente tú y yo, nos encontramos en un mal momento, por los argumentos incluso más ridículos, no pudimos ser. Fue de locos tener que alejarme de ti, que te necesito junto a mí con desesperación, de ti, por quien siento tanto, de ti que viniste a marcar la diferencia en mis días; es sumamente incomprensible.

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Lo siento tanto, me duele no poder hacer nada al respecto. Llegó el adiós… un día tomaste mi mano por última vez, me abrazaste fuerte y nos despedimos tras un “gracias por todo”, seguido de un beso en la mejilla. Así terminó, así como habíamos iniciado nuestra relación de amigos, así mismo, nos despedíamos.

Cada día busco la manera de caminar por la vida a paso firme, con la convicción de que ese adiós fue acertado, sucedió en el momento justo y por desgracia, las circunstancias no nos favorecieron.

No puedo asegurar que en ti encontré al hombre de mi vida y que no encontraré a otro como tú, pero si puedo decir que hasta hoy, fuiste el hombre ideal, el hombre indicado, aquél que sacó lo mejor de mí.

No puedo aferrarme a ti, ni a tú recuerdo, se que lo comprendes. La vida sigue su curso, sigo mi rumbo con firmeza, al igual que tú. Vamos por la vida, separados, pero con la certeza de que al pensarnos, sonreímos y nos deseamos lo mejor. A diario busco las maneras de olvidarte, poco a poco lo lograré.

Lo cierto es que éste no era nuestro momento, no era tiempo para un “nosotros”. Lo nuestro fue un cuento corto, que marco nuestros corazones. Nuestras caricias quedaron tatuadas en la piel del otro, con tinta de amor profundo. Dejamos los mejores momentos grabados en nuestra memoria. Hicimos lo mejor que pudimos hacer… juntos.

Te quiero y siempre te recordaré como el ser más maravilloso que conocí. Te vi y mi intuición fue clara, eras ese chico especial, el indicado, pero la vida se equivocó. No fue tú culpa, tampoco la mía; fue cosa del destino, que tristemente me hizo coincidir contigo… con el hombre indicado, en el momento equivocado.

Por: Laura Calderón.



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