Qué triste me resulta escribir estas líneas de despedida para ti…Tú, mi querida abuela, mi amiga, mi guía, mi consejera.

Quiero decirte que nunca habrá nadie que pueda llenar el espacio vacío que dejas en mí, tú que siempre estuviste presente en los momentos más importantes de mi vida, siempre constante, amable, alegre, dando lo mejor de ti para ver a tu familia unida y felíz.

Aún recuerdo lo feliz de mi niñez, apresurada por llegar a tu casa para verte, abrazarte, y comer ese pastel que preparabas para mi cada fin de semana, tu mi defensora en mis travesuras, cómplice de todos mis sueños y mis locuras.

granda ma

Tú, que me enseñaste a ser la mujer que soy, esa que espera ser tu vivo ejemplo, mujer alegre, mujer valiente, madre, amiga, abuela, siempre al pendiente de su gente.

Tú mi paño de lágrimas cuando algo no salía como esperaba, tu querida abuela que siempre me cuidabas, mi bello ángel que hoy se marcha, para brillar en el cielo como una  estrella más.

Dejas tantos y tan  gratos recuerdos en mí, una vida llena de risas, de hermosas historias que me contabas, o me inventabas  para enseñarme que la vida no es fácil, pero es bella y hay que saberla vivir.

Querida cómplice de cabello blanco, disculpa que siga llorando así, pero me pesa tanto tu ausencia, tu lugar vacío en la mesa, no encontrarte como tantas veces, sembrando las rosas en tu jardín .Apenas te has marchado y ya estoy extrañando tu presencia aquí.

Sé que te prometí ser valiente, y guardar por siempre tu recuerdo en mi corazón y  en mi mente, me tranquiliza pensar que una parte tuya se quedará por siempre aquí, conmigo, pues seguirás siendo por siempre mi inspiración, mi motivación, el motor que me de fuerza para ser cada vez mejor.

grand mon

Gracias mi viejita por tantas enseñanzas, por tantos recuerdos, por tanto  amor

 

 

 

 

 

 

 

 

 



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