Es verdad que nuestra historia no ha sido de color de rosa, pero tampoco esperaba que lo fuera; así es esto, en la vida hay que disfrutar de los buenos momentos y aprender y crecer con aquellos que no lo son tanto.

Del tiempo aprendí que el peor error es esperar sentados  por algo que no sabemos si llegará o no; del amor aprendí que quien ama de verdad, no resta minutos al reloj, añade recuerdos al corazón

carta

El dolor me ha enseñado a ser más fuerte, que después de una desilusión siempre llega algo mejor, que es una mentira eso de que el dolor mata, que es verdad que nadie muere de amor.

Aprendí que la soledad no es siempre mala, que muchas veces solo hay que saber escucharla, que cuando alguien aprende a sentirse bien solo, entonces esta listo para amar a alguien más.

En mis momentos malos, desconocí a quien creía conocer, pero reconocí a quienes de verdad me quieren, a los que a pesar de todo se quedan junto a mí, aprendí a valorar a mis amigos sinceros y a no sufrir por quien se atreve a fingir.

De mis errores aprendí a reconocer que soy un ser humano, con defectos y virtudes, con errores y equivocaciones, aprendí entonces a ser humilde, a aceptar el consejo sensato,  a escuchar las palabras de aliento que necesitaba para seguir avanzando.

para mi

De las tempestades aprendí a ver el lado bueno de todas las situaciones, a ser insistente y no vencerme, a darle buena  cara al futuro; aprendí que las lágrimas son un respiro necesario para limpiar el alma y poder seguir, aprendí a sonreír sinceramente, sin nada que fingir.

Entendí que ser valiente es un  precio que se paga caro, pues no resulta nada fácil ser honesto contigo mismo, ser congruente y predicar con acciones de todo lo que hablamos, y sin embargo tener la conciencia limpia y poder mirar sin culpa a los ojos de alguien más, esa paz, no se paga jamás.

¿Qué más puedo decirte?, para poder crecer, hay que atreverse a cambiar, hay que suprimir los pensamientos negativos, no tenerle miedo a soñar, hay que ser lo suficientemente valientes para aniquilar el dolor, para revolucionar el amor, pero no solo el amor a otros, sino al propio amor.

espejo

La diferencia está en querer hacerlo, en hacer lo necesario para sentirte mejor, cambiar, crecer, soñar, todo en pro de la felicidad.

 

 

 



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