Te elijo a vos que sos mi inspiración, aunque se que no vas a leerme, te escribo porque mejor sacar todo para afuera que inundarse por dentro.

Hoy te escribo a vos, a la persona en la que confíe y me fallo, a quien me dijo te quiero y odio al mismo tiempo, quien decía mucho pero demostraba poco. Hoy te escribió a vos, a quien mas quise y no supo verme.


Primero podría empezar diciendo lo mucho que me decepcionaste pero no, en realidad quiero decirte gracias porque, sino lo hubieras hecho, seguiría con una venda en los ojos y solo escuchando lo que quería. Recuerdo que una vez lei una frase que dice “No hay peor ciego que el que no quiere ver, ¡ NO, ERROR!, no hay peor ciego que el que ya vio la realidad y decide volver a cerrar los ojos”. Y totalmente, me doy cuenta que no vales la pena, que no iba a funcionar nunca y aun así seguía intentándolo, y me demostraste mil veces que no me querías.
A veces uno se pregunta porque tuve que sufrir tanto? Creo que la vida nos da oportunidades para terminar las cosas en el momento justo y sin embargo uno, en su afán de querer recuperar o hacer como que no paso nada, negarse a la situación, se termina haciendo mas daño, hoy entendí que no tengo que forzar las cosas, sino se dan es por algo, y tengo que aceptarlo, intentar no es malo, obsesionarse si. Hay que saber cuando frenar y debo admitir que mi amor hacia a vos, no tenia freno, o al menos eso creía, yo pensaba o me creí una heroína que podía hacer que alguien cambien, pensé que el amor lo podía todo y seguramente sea así pero no sirve cuando el amor solo es de una parte. Lamento haber caído en tu juego, lamento que me odies por no seguir siendo tu juguete, lamento que hayas sido vos el que me enseño que si uno no se quiere, no lo va hacer nadie, que si alguien no se la juega no es porque este confundido sino porque no quiere, que las personas incluso mirándote a los ojos pueden mentirte y que hay personas que pueden decir te quiero, te amo sin sentirlo. Lamento que hayas sido vos quien me enseñe que no hay que dar todo por alguien porque cuando se va, uno se queda sin nada. Pero aun así, te digo gracias porque se que errores ya no cometer. Prefiero quedarme con las enseñanzas que me has dejado por lo menos se que no fue tiempo perdido… Te deseo buena vida, pero hasta acá llegue.

Autora: J.Miranda.

 



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