Pasa frecuentemente que deseamos tanto experimentar la sensación de amar, que nos aventuramos a enamorarnos del  primer individuo que se nos pone enfrente,  esta será sin duda una decisión poco acertada, que sin embargo tendremos que vivir para aprender y reconocer cuando nos llega la persona correcta. Siempre he confiado en que hay un momento indicado para que las cosas sucedan, no antes, ni después, pero vamos tan deprisa queriendo encontrar el amor perfecto, que terminamos confundiendo al hombre de nuestras vidas, con el novio de paso,  ese que llega y se va, dejándonos un montón de decepciones y nulas ganas de volver a confiar.

Sería estupendo poder comprar una guía paso a paso con las características exactas para reconocer a nuestra persona correcta, así evitaríamos sin duda, una exorbitante cantidad de corazones rotos y miles de litros  de lágrimas; sin embargo, aunque sería increíble que alguien se tomara el tiempo para redactarlo, hay que recordar que  no hay dos mentes iguales, que los defectos de unos, son los deleites de otros, pero sobre todo, que  a pesar de las diferencias que nos caracterizan, puedes tener la confianza de que siempre hay un roto para un descosido, que entre todo el tumulto de gente , hay siempre un cada quien, para un cada cual. Solo hace falta coincidir.

Si en este momento de tu vida te encuentras sola, te pido que no pierdas la calma, no tengas prisa en encontrar un amor que más temprano que  tarde llegará.Te recomiendo regalarle tu sonrisa al mundo y dejar que el hombre de tu vida se enamore de ella, llegara ese punto cuando menos te lo esperes, en que su sonrisa también te atrape.

Confía en mí, las cosas buenas, tardan en llegar, pero cuando al fin lo hacen, cambian  la percepción entera que tenías del mundo, de pronto te descubres creyendo en cosas que jamás pensaste, y haciendo cosas que jamás creíste; cuando el amor te llega, eres capaz de cambiar costumbres y replantear decisiones, sin que esto represente ningún esfuerzo.

No te quejes más de los malos amores, de los que te engañaron o lastimaron, de los que no tuvieron el valor y se fueron, piensa que dejaron la puerta abierta a un amor mejor, a un amor sincero, al amor que tu mereces.

No puedo describirte con exactitud como vivirás ese momento, pero puedes estar segura, que cuando te descubras en  su mirada, sabrás que todos los malos momentos que pasaste   fueron un mal necesario para poder reconocer la grandeza de un amor real, que al final, la vida siempre premia a los que saben amar; así que quítale a tu corazón la carcasa, sonríe naturalmente y cuando el amor por fin llegue, susúrrale al oído: “Te esperaba, bienvenido amor”



     Compartir         Compartir