Es cierto lo que has escuchado de ese sexto sentido de la mujer, ese sentido que le avisa cuando algo esta mal o cuando algo va bien. Todas sabemos cuando algo malo esta sucediendo y sobre todo cuando ese algo es acerca de una de las personas más importantes de nuestras vidas. Son muchas las cosas que nos avisan cuando la persona que esta a nuestro lado va cambiando, cuando las relaciones se van desgastando y sabemos cuando un final, un dolor o una angustia esta por suceder. No es ningún tipo de magia o brujería de eso estamos seguras porque todo se puede sentir en el corazón porque no existe ninguna magia dentro de nosotras sino que existe ese sentido común desarrollado que nos avisa de lo que ha de suceder.

Observamos. Nos gusta observar las cosas con todos sus detalles, con todo lo que conlleva. Cuando comenzamos en una relación podemos ver en la mirada de esa persona cuando de verdad siente algo por nosotras, podemos ver en su rostro cuando sus gestos no van acorde de sus palabras. Es difícil de explicar y en ocaciones solo otra mujer puede entendernos.

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Esto fue lo que paso contigo. Cuando comenzamos esta relación podía ver un brillo en tus ojos, podía ver la emoción que e apoderaba de ti cada vez que me acercaba a tu lado, podía ver la manera en la que sonreías cuando me veías venir. Podía darme cuenta de tus movimientos y de esa manera tan detallista de comportarte a mi lado. Se podía sentir dentro esa sensación de emoción y amor que se produce cuando acabas de enamorarte, cuando acabas de adoptar a una persona para habitar dentro de tu corazón.

Con el tiempo todo lo que hacías se fue desvaneciendo, las sonrisas ya o eran constantes, ya no había ese brillo en tus ojos que tanto me gustaba y que me decía lo feliz que eras a mi lado y el amor que sentías por mí. Los detalles fueron yéndose con el tiempo. Yo no pude hacer nada a pesar de que podía darme cuenta, a pesar de que pude ver como el amor se iba dentro de ti. No quise hacer nada porque no quería retenerte, no quería “venderme” para poder conseguir un poco de tu amor porque a pesar de todo lo que habías cambiado, a pesar del frío que me transmitías el amor que sentía por ti no se iba y ese era el mismo amor que me detenía y me hacía comprender que no podía forzar las cosas para que tú te quedarás.

No sé de donde saque las fueras necesarias para poder dejarte ir y demostrarte que ya sabía lo que sucedía dentro, que sabía que ya habías perdido la chispa, que ya habías perdido el amor por mí a pesar de que de tu bocado salían palabras, ni excusas, ni nada que me demostrara que en realidad tú ya no sentías nada por mí. Las cosas pasaron y deje que lo hicieran. El tiempo pasó y deje que tú te fueras.



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