No puedo imaginar un mundo en el que no existas, ni un mundo en el que jamás te haya encontrado en mi vida. No puedo seguir aguantando las ganas de decirte cuanto es que te necesito y cuanto yo daría para que estuvieras aquí a mi lado. Han sido difíciles todas estas noches he pesado en vela tolerando cada uno de los pensamientos que solo lastiman las heridas de tu partida. Quisiera poder expresarte todo lo que provocas en mí, todo lo que me haces sentir.

No quiero jamás obligarte a regresar de nuevo, a regresar a un lugar que tal vez no es el nuestro, pero si quiero por lo menos intentar hacerte recordar todos esos momentos que han sido escritos dentro de nosotros que valen la pena ser recordados, y todo con el fin de que te des cuenta de todo lo que hemos pasado juntos y que esos bellos momentos puedan tocar la parte sensible de tu corazón y medites un poco más las cosas, medites para que no tomes desiciones que tal vez son precipitadas y que un día podrías lamentarlas. No quiero que vuelvas solo por lástima, por obligación o costumbre. Quiero que si vas a volver vuelvas por amor, porque me extrañas y porque sientes lo mismo que yo, amor.

Miles de momentos he imaginado la manera en el que un día tú volverías, te he imaginado en un sin fin de situaciones a mi lado que sé, que es probable que jamás sucedan, pero tengo aún una pequeña esperanza dentro de mí, una esperanza que me dice que lo que hubo entre nosotros si fue amor y no solo deseo. Por mucho tiempo he pensado en tu regreso, en el día en que te decidas por mí, por nuestro tiempo juntos, por un futuro que juntos iremos construyendo con paciencia, esfuerzo y sobre todo construyendo un futuro con amor verdadero.

No puedo asegurar tampoco que volverás y que lo que decías sentir por mí era verdadero, no quiero asegurarlo porque eso me elevaría hasta las nueves, pero, desocupes esos mismos pensamientos me pueden quitar las alas y mandarme al vació. No quiero asegurar nada porque la vida no es comprada, porque el destino es incierto y porque el futuro no es un hecho. Quiero solamente aún vivir con esa pequeña esperanza en que los hombres cambian y que no es cierto lo que se dice por las calles, que no todos los hombres son iguales. Quiero cuidar de esa luz que me une aún a ti, una luz que casi estoy segura que jamás se apagará, que a pesar del tiempo, de la distancia, de las personas que se interpongan esa luz seguirá iluminando mi alma recordándome tu existencia, y de esa manera, seguir amándote por una eternidad y más allá. No es lo mismo amar que ser amado, ya que el ser amado no se puede establecer como un hecho, pero el amar si, el amar es inevitable pero sabes que es verdadero porque ese amor puedes sentirlo, puedes creerlo porque está dentro de ti.



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