La vida es tan sabia, que si no te quedó clara la lección la primera vez, te da la oportunidad de experimentar de nuevo para que veas donde está el error, eso fue lo que nos pasó. Las segundas partes no son buenas, pero tuvimos que volver a encontrarnos volver a sentirnos, para ver que el error no fue dejarnos, pero si fue regresar.

Todo tiene un proceso, todo absolutamente todo es así, mi proceso para sacarte de mí fue recurrir de nuevo a ti, quise volver a sentir ese calor, esas caricias, de mi boca salieron varios incontenibles “te amo”, mi corazón se pensó de nuevo lleno, mi interior casi se sintió amado, y mi estómago casi sintió de nuevo las mariposas que ya se habían ahogado. Me besaste de nuevo, me llenaste de esos besos ya sin sabor, que por más que intentaba, por más que quería sentir el calor de antes, ya no había nada, no había calor, no había sabor, ya no había ilusión, y lamento que lo notaras.

Una vez más quise sentirte tan cerca, tan seguro, tan mío, quise volver a cuidarte como solía hacerlo, ¡lo siento! Ya no pude… Lo que vivimos fue bueno, único, especial, fueron días muy lindos, románticos, llenos de pedacitos de historia que formaron bellos y permanentes recuerdos, siempre hubo risas y lágrimas que no nos separaron, en su momento, hicieron más fuerte lo nuestro.

Pero se acabó. Sinceramente moría de ganas porque todo fuera como antes, un tu y yo, que hubiera de nuevo un nosotros, pero solo me resulta desgastante y pesado. No me juzgues, ya te perdoné, pero no olvidó el día en que te diste por vencido, el día que tiraste la toalla, el día que deje de importarte y dejaste que todo el mundo se hiciera cargo, de lo debimos hacer nosotros, JUNTOS.

Lo cierto es que ambos cambiamos, ya no eres el amor de mi vida y tú, ya no sientes el mismo amor por mí, te perdí, me perdiste, NOS PERDIMOS. Quisimos intentarlo de nuevo, pero por más que me extrañes y quieras saber de mí, entiende por favor que así no funciona eso del amor, no es lo mismo querer formar parte de la vida de alguien, que querer dominarla y estar al tanto de cada movimiento, tú quieres controlarme, no quieres quererme.

Debes entender que no puedes regresar a la vida de alguien y ponerla de cabeza, solo porque sí, nos quisimos mucho en su momento, y guardamos esos sentimientos en el cajón de la monotonía y la costumbre, y ¿sabes? Guardados estaban bien. No me arrepiento que aparecieras otra vez; la verdad es que me sirvió de mucho aprendí la lección que la vida nos había mostrado.

2787efcd36e9590ca6d24825e2137866

Te lo agradezco, me di cuenta que aunque me arrebates el aliento con solo verte, aunque me tiemblen las manos por tenerte, no puedo tropezar con la misma piedra, o peor aún, no puedo encariñarme con ella. No estoy enojada ni contigo ni conmigo, sino agradecida por los gratos momentos que me hiciste recordar y volver a sentir. Ahora sé que me quiero y que quiero lo mejor para mí y aunque duela, tú no eres lo mejor para mí, por muy cruel que suene sigues siendo aquel niño que quiere ser mayor, aquel que piensa estar seguro, pero no lo está.

Aquel que promete amor sin saber lo que es amar. Contigo, aprendí que lo más tonto es darlo todo por alguien, cuando ese alguien no da nada… sí, hay que dar sin pensar en recibir, pero…No funciona así, en esto que llaman amor…

Por: Pauu Becerra



     Compartir         Compartir