La mayoría de las personas no sabe distinguir entre gustar, querer y amar. Se confunden generalmente estos tres términos, a veces se usan como sinónimos, se intercambian indiscriminadamente, como si valieran lo mismo, y la verdad es que tienen significados y connotaciones muy diferentes.

Vamos primero a explicar qué significa gustar. Cuando alguien me gusta, entiendo que siento atracción física hacia esa persona. La atracción física es la capacidad que tiene una persona para despertarme el deseo hacia ella. Y aquí hay que dejar las cosas claras. Según los psicólogos, detrás de todo “me gustas” hay un interés erótico de por medio. Esto no quiere decir que conscientemente te quieres llevar a la cama a toda persona que te gusta, pero en el ámbito inconsciente, cada que ves a una persona que te gusta, se despiertan pulsiones sexuales primarias. Afortunada o desafortunadamente, según lo quieras ver, los códigos sociales y el peso de la cultura se arraigan también en nuestro cerebro, impidiendo que vayamos por la vida acostándonos con toda aquella persona que nos gusta. De otro modo, no podríamos ser fieles a nuestra pareja estable.

Ahora bien, ¿qué significa querer? El querer está asociado con el enamoramiento. ¿Y qué es el enamoramiento? Es un estado emocional en el cual una persona se siente fuertemente atraída hacia otra, pero ojo, no sólo se queda en la atracción, sino que existe además un estado de euforia causado por un desbalance químico en el cerebro del enamorado (básicamente por la segregación de dopamina) que le hace sentir desesperado por la compañía, la charla, los besos, los abrazos, las caricias y la cercanía sexual de la persona objeto del enamoramiento. Hay un fuerte deseo de reciprocidad y correspondencia, es decir, el enamorado quiere fuertemente que la otra persona también esté enamorada de él. Si la otra persona no le corresponde, sobrevine una fuerte desilusión y lo que llamamos el “mal de amores”. Otro rasgo del enamoramiento es que el enamorado idealiza a la otra persona: no es capaz de verla tal y como es, sino que la ve como un ser perfecto, sin defectos. El enamoramiento es siempre pasajero.

Entendiendo esto, podemos ir al último punto: ¿qué significa amar? Amar es algo mucho más profundo que estar enamorado. Supera la mera atracción física, aunque, desde luego, comúnmente inicia sobre ella. Un rasgo importante es que el que ama no idealiza, sino que ve a la persona amada tal y como es, con defectos y virtudes, y aprende a aceptarla con todo. El amor no es eufórico, sino que es un cúmulo de sentimientos que se construyen con el paso del tiempo sobre la base de la confianza, la lealtad, la sinceridad y la honestidad en una pareja. El que ama no está desesperado por estar todo el tiempo con su ser amado, sino que sabe que cada quien necesita su espacio y sabe amar con tranquilidad aun cuando no estén cerca uno del otro. Amar es saber observar, reconocer y disfrutar la plenitud del ser del otro y establecer una comunión en la pareja, en la cual se pueden distinguir tres elementos: los dos individuos plenos y completos y la unión de la relación.

Así pues, conociendo la diferencia entre gustar, querer y amar, ¿en qué nivel te quedas?

Autor intelectual: Rita Loreto



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