El dolor fue y será inevitable. El dolor seguirá ahí acompañándome en todas las noches que me quedan tan llenas de soledad, tan llenas de un extraño aroma que me hace recordarte en cada uno de los rincones dónde tú y yo vivimos y guardamos recuerdos eternos.

Te has hecho inmortal dentro de mí y sé que aunque estés lejos de mí yo he sido una parte importante también de tu vida, sé que aun me recuerdas como una vez me dijiste que lo hacías. A pesar de todas las diferencias, de todo lo que estuvo ahí para separarnos y vernos como estamos ahora, solos, sé que fuiste lo mejor que he tenido en mi vida. Si tuviera la oportunidad de pasar por todo una vez más por tenerte y revivir todos esos momentos contigo lo haría. El dolor nos ha hecho madurar, nos ha hecho comprender cosas que en su tiempo no alcanzábamos a ver, nos ha hecho aún más fuertes y determinados, el dolor al final de todo no es el enemigo, el enemigo somos nosotros mismos. Nosotros fuimos lo que destruimos la magia que existía entre nosotros dos, porque los dos sabemos que algo más allá de un simple cariño fue lo que nos llevo a estar juntos.

El dolor sigue aquí y visitando y mostrándome cosas que ahora soy capaz de comprender. Me muestra cada una de las cosas que hice mal, cada uno de mis errores y se engrandece dentro de mí. Sigo aprendiendo de mí y reflejando en el espejo del pasado, viendo mi actitud y las cosas que yo hice para que ahora me encuentre llorando de nuevo extrañándote y queriendo hacer las cosas mejor. Si tuviera la oportunidad de regresar el tiempo y  entender todas esas cosas en el momento para poder por lo menos intentar salvar este amor que sé que fue verdadero.

No sé si yo fui lo mejor en tu vida, no sé si te pasa lo mismo que a mí, no sé si te estas dando cuenta de todos los errores que tú también cometiste y que junto con los míos nos destruyeron. Nosotros mismos fuimos quienes nos separamos. No sé si piensas en mí, no sé si estas dispuesto al igual que yo a intentarlo de nuevo, a corregir todos esos errores que ahora los podemos tener en frente, que ahora podemos corregir. Hemos cambiado, la vida nos ha hecho madurar, reparar el camino y tal vez la vida nos de una nueva oportunidad ¿la tomarías? ¿me extrañas aún?

Mi vida sin ti no es la misma. Te metiste en ella y ahora no puedo sacarte porque ya formas parte de mí, porque has participado en la mejor parte de mi vida. Viví los mejores años a tu lado y no me arrepiento ni un solo minuto de ellos. No me arrepiento de nada de lo que hice, solo me arrepiento de lo que no pude hacer. Me arrepiento de no haber luchado por ti y solo esperar a que tu lo hicieras, pero tal vez la vida nos dé una segunda oportunidad.



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