Me he preguntado miles de veces el por qué y de qué manera fue que llegaste a mi vida y te convertiste en una persona tan indispensable en mi vida. Es increíble como la vida te coloca en tu camino a personas que nunca imaginaste conocer, que nunca pensaste que sería una parte tan importante de tu vida. Es por eso que  fue tan difícil decirte adiós el día en el que solo lo decidiste y te fuiste.

No sabes el gran dolor y la gran herida que causaste en mí después de irte, después de haberme pintado un mundo lleno de ilusión y un mundo en el que me prometiste que estaríamos por siempre juntos, en el que solo existíamos tú y yo. Pero las cosas solo sucedieron y no pude darme cuenta a tiempo, antes de que me causarás tanto daño. No podrás imaginarte las noches llenas de angustia que me atormentaron desde el día en el que te fuiste. No podrás imaginarte la cantidad de veces en que las lagrimas no podían dejar descansar a mis ojos porque los recuerdos me atormentaban en cada momento. Lo intente, eso te lo puedo asegurar. Intente olvidarte, intente convencerme de que las cosas estarían mejor sin ti, que no me hacías falta y hacerme fuerte a mi misma prometiendo que algún día encontraré la verdadera felicidad; que encontraré a un hombre que sea lo suficiente para mí y que yo pueda ser lo suficiente para él, tanto, que nunca quiera irse de mi lado, y que cada una de sus palabras este llena de sinceridad y amor, porque estoy cansada de solo pensar e imaginar cuentos de hadas, intentando olvidar mi realidad.

Sé que en el tiempo que estuve a tu lado no fui lo suficientemente feliz, de hecho, a tu lado sentía un vacío a pesar de que estabas a mi lado, a pesar de que estaba segura de que estaba realmente enamorada de ti y que no quería en ningún momento llegar a alejarme de ti. Sé que las cosas no fueron fáciles mientras me mantuve a tu lado porque no correspondiste a lo que yo con tanto amor te entregué. Yo podía darme cuenta de lo que pasaba, lo sabía, sabía que las cosas estaban pasando de manera forzada, pero no hacía nada, no decía nada porque no quería perderte, porque había dejado de sentir amor y se había convertido en algún tipo de obsesión. Deje de mirar fuera de ti y mi mente solo se centró en ti, y en todo lo que me hacías sentir.

No entiendo porque llegaste, me ilusionaste, me enamoraste y al final te fuiste lastimando y llenándome de desilusión y heridas con cada uno de los momentos que se quedaron guardados dentro de mí. No entiendo por qué llegaste si al final te irías y me dejarías con todo el amor que construiste en mí. No quiero que vuelvas, no lo mal interpretes, pero quisiera saber ¿por qué después de todo te fuiste?



     Compartir         Compartir