Llega un momento en toda relación en donde las dudas se mudan a vivir en la cabeza de uno o de los dos, a esa fase suelen llamarle la etapa del desierto, es en ella cuando comenzamos a cuestionar si esa relación de años es la correcta, si es él o ella la persona correcta, si vale la pena seguir con la casta dura para defender ese amor, incluso, la duda de que si aún hay amor es latente.

¿Por qué pasa?  No lo sé, lo que sí sé, es que si ya te estas cuestionando esto, quiere decir que estas con la persona correcta, es decir, la duda te hace pensar, reflexionar, la falta de amor, te hace tirar todo, darte la vuelta y no mirar su cara cuando te vas.

Estar enamorada es un mecanismo complejo y que pasa por muchas fases, cada una con una duración distinta para cada pareja, a veces, el pasar de una fase a la otra lleva más tiempo que el que pensamos, y es ahí en donde pensamos que perdemos el tiempo o que ya no hay amor, la rutina es traicionera, pero definitivamente si te das el tiempo para pensar si toda vía lo quieres es porque estas enamorada, no le quieres hacer daño y en definitiva aún le amas.

No te enganches en los cuentos de hadas que nos platican desde que somos niñas, lo cierto es que el vivieron felices para siempre y se amaron por toda la eternidad no es a causa de un beso mágico o de la ayuda de las hadas del bosque, esto pasa solo si todos los días trabajan juntos para demostrase que son felices uno a lado del otro. No se dejen influenciar por la manipuladora rutina, ella suele disfrazar la relación de un perfecto estado de confort, nos avisa que nos hemos acostumbrado a algo, nos da miedo salir de ahí porque creemos que se echará todo a perder, si te quedas ahí si se pudrirá la vida en pareja. Arriésguense juntos a cambiar, a decirle a la rutina que no se coquetee con el amor, mejor háganle un guiño a la pasión y redescúbranse sin ver.

Es cierto que en toda relación es necesario pasar por eso que le llaman el desapego, estar seguro que tu vida sigue si no están juntos, saber con certeza y estar convencidos de que nadie le pertenece a nadie, cada uno tiene un camino que decidió juntar con el rumbo del otro, a veces es necesario sentarse a pensar por separado, pero eso no quiere decir que los años de relación no sirvieron y que estás perdiendo el tiempo.

Cuando surjan las dudas, ten cuidado, no te permitas que el miedo y la inseguridad te hagan actuar de manera irracional, no pierdas la cabeza, porque podrías estar dejando lo que toda la vida buscaste.

El amor asusta, da miedo no estará haciendo las cosas bien, da miedo darse cuenta que ya pasó mucho tiempo y sigues sintiendo que la relación no madura, que no hay cierta independencia, matrimonio quizá, sin embargo ten en cuenta que esa pareja la forman dos, que cada cabeza es un mundo y que si está contigo es porque quiere estar, nadie es de nadie y absolutamente nadie está a la fuerza.

Así que cuando lleguen esas dudas, respira, míralo a los ojos y date cuenta que tu mirada tiene un brillo distinto porque él se refleja en tus ojos. Si lo dejas seguro que saldrás adelante y seguramente encontraras a alguien más con quien sentirte bien, pero siempre estará en tu cabeza la incertidumbre de haber hecho o no lo correcto, siempre pensarás que hubiera pasado si hubieras luchado más.

Que tus miedos y dudas no te lleven a perder a ese amor que todos pasan la mayor parte de su vida buscando.

 

Idea original: Alejandra Ruiz

 

 



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