Por ser diferentes, tercas, obstinadas; suelen llamarnos de muchas formas inmorales y ofensivas, “puta” por ejemplo. Pero,  ¿por qué no darle un significado diferente  a las ofensas y palabras despectivas?, un significado que deje de ser literal, para convertirlo en un pensamiento figurado,  quizá estas palabras no tengan importancia, quizá solo se trate de una idea que no deje nada, pero de cualquier modo, lo quiero expresar.

she

Intentaré que mis argumentos, sean una bofetada con guante blanco, quiero emplearlos como  una especie de liberación, y no, no te confundas, no me refiero a caer en la trampa del libertinaje, nada tiene que ver con el concepto neo feminista, ni mucho menos en caer en los extremos de la lucha de poder.

Creo que el problema real comienza cuando surgen los  prejuicios, esos que nos dicen que está bien y que no, en que debemos creer, de qué manera actuar.

Me referiré a la  palabra “puta”, como sinónimo de romper con todos esos espejismos que nos hunden en la inseguridad de no poder entrar en los estándares de la sociedad.

Ser callada, seria, recatada, ya no es factible si por  ello has  tenido que perder tu esencia, que renunciar a tus creencias, a tus ideales, a tu dignidad.

Que te llamen como quieran, pero que te lo digan, porque no vendes tus sueños, porque te aferras a ellos sin importar lo que piensen los demás.

Sé tú, pero no por lo que creen ellos, sin anclar esta palabra al cuerpo, o al sexo, aunque para ser honestos, cada quien debería ser dueño de sus decisiones, pero al mismo tiempo, acatar sus errores con responsabilidad.

Que te llamen como quieran,  pero si lo hacen, que sea porque no tienes miedo de actuar, de luchar por tus derechos, por no dejarte imponer normas que juzgan, que se aplican con desigualdad.

Sé rejega, terca, pero que sea con un buen propósito,  porque te informas, porque no te dejas engañar, por ser una mujer que tiene motivos para triunfar.

No seas de esas  a las que catalogan por tonta, por dejarse humillar, mejor sé de las  que dejan huella, conviértete en alguien imposible  de olvidar.

 

Y para ti hombre… aplica igual.

 



     Compartir         Compartir