Sé que las últimas semanas no han sido nada fáciles para ti, estabas bastante enamorada y su adiós, te ha partido en mil pedazos el corazón.

Lo entiendo, estás herida, no puedes entender como alguien a quien le entregaste todo e incluso tu mejor versión, se haya marchado así, sin darte explicación lógica de su adiós.

Sé también que tu duelo aún no termina, que incluso continúas con la vaga esperanza de que él vuelva algún día, que cada noche es un verdadero martirio, que no haces más que pensarlo y te niegas a mandarlo al olvido.

Tus lágrimas no han cesado, te aferras a sus recuerdos y sales a los lugares que frecuentaban con la esperanza de encontrarlo. Preguntas por él hasta el cansancio, si está bien, si ha salido, con quién y cuándo. Te culpas de lo ocurrido porque sigues sin comprender cuál fue la bomba que detonó todo. Te sé encerrada en las cuatro paredes de tu habitación, escuchando una y otra vez la misma canción, esa que yo odio escuchar pues sé que te recuerda a él y que tan sólo te hace llorar.

Le has escrito un montón de cartas que no piensas entregar, en ellas van plasmados tus verdaderos sentimientos, esos que no merece ni siquiera naciendo de nuevo. Gritas, pataleas, te encierras en tu burbuja y te olvidas del mundo entero, crees que nadie entiende tu dolor, pero te equivocas, porque lo mismo siento yo.

Tú lo perdiste a él y yo te estoy perdiendo a ti. Te miro decaída y sin ánimos de continuar. Piensas que es el fin del mundo y todo por un bastardo absurdo que no sabe siquiera amar.

¡Mírate! Ahora te encuentras hecha pedazos, a punto de convertirte en polvo, ¿crees que eso es justo para ti? No sabes cuándo echo de menos volver a verte sonreír.

Querida amiga: haz perdido una batalla más no la guerra. Los amores como vienen van y te seguro que el que en verdad te amará, por siempre a tu lado se quedará. Este solo ha sido una lección, una mala experiencia que el destino te mandó. Un aprendizaje para que te hagas más fuerte, más sabia, más valiente. Pero yo te juro que estarás bien, volverás a ser la misma y de las cenizas habrás de renacer. Volverás a sonreír y a sentirte feliz y no será por él, sino por ti. Yo te enseñaré cuan valiosa eres y te ayudaré a amarte. Quizás eso te haga falta, si, te hace falta saber cuánto vales y mereces para que con cobardes como él ya no te enrredes. Juntas reparemos tu corazón y si por hoy sólo quieres llorar, entonces te presto mi hombro, y si deseas poderte desahogar, yo seré toda oídos y si deseas volver a tu vida normal, aquí estará para ti, tu mejor amiga.

Te prometo que juntas haremos que él se arrepienta de haber herido a una mujer, que ni en sueñes hubiese podido merecer.

La vida nos hizo amigas, pero el corazón nos hizo hermanas, tú siempre para mí y yo siempre para ti. Con amor, tú mejor amiga.

Autor: Stepha Salcas   (Diario De Una Bipolar)

Derechos de Autor.



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