Siempre es más fácil echarle la culpa al famoso “algo”, esas absurdas o reales frases de… “por algo pasan las cosas” “por algo no paso”, ¿tan poderoso es ese “algo” que siempre atenta contra la verdadera voluntad, o es que nos conformamos tanto con nuestro entorno que se lo dejamos todo a es “algo” que cuando reacciona, no nos queda más que decir, “ya que… todo pasa por algo”? ¿Será?…

Cuando entraste en mi vida fue en uno de los peores momentos, no podía desenchufar la licuadora que era mi cabeza, imposible encontrar el inicio que anudaba la enredadera de mis sentimientos. Y siempre estuviste ahí, nunca me dejaste con mi deprimida soledad, llegaste a regalarme un rayito de paz que mi falta de cordura necesitaba, fuiste le rompe olas perfecto en el maremoto de mis sentimientos. Simplemente mi salvador.

Te robaste mi corazón a tal grado que no latía si no estaba a lado del tuyo, estaba completa y rotundamente enamorada de ti, te amé como a nadie, te amé como nunca, no nos sentimos solos más, pues estabas conmigo y yo contigo, supiste llevar mis patéticos arranques de locura, porque no soy y menos en ese momento, una persona cuerda, sin embargo, estando juntos podía explotar el mundo y nuestros corazones podían seguir besándose, los que nos conocían decían que éramos perfectos juntos, que estaríamos así siempre. Sin embargo, el mismo caos que nos unió, fue el mismo pero en potencia el que nos separó.

Mi absurdo comportamiento estaba increíblemente cerca de la locura misma de la real, de esa que necesita psiquiatra, cuarto bajo llave y camisa de fuerza, depresión, angustia, ansiedad…. Segura estoy que me amabas pues pese a todo eso nunca soltaste mi mano ni me dejaste caer, pero mi absurdo e infundado orgullo te pidió que me dejaras en paz, rotundamente te negaste muchas veces, pero fueron más mis caprichos, mis berrinches y mi insolencia hacia ti, YO TE ALEJE DE MI.

Amarte en silencio

Muchas veces intentaste buscarme y armarme de nuevo, las mismas que evite que lo hicieras. Te fuiste como quería, Y PARA SIEMPRE, o eso creímos.

Muchos años pasaron para poder asimilar lo que hice, y para darme la oportunidad de amar otra vez, pero lo logré, volví a salir con alguien, es un gran hombre, cariñoso, dedicado y muy paciente pues poco a poco ha tratado de pegar mi interior y reestructurar mi corazón que ahora le pertenece,  es un hombre maravilloso que me ama locamente, un hombre completamente bello e imperfecto que poco a poco aprendí a amar, tenemos una monótona y sólida relación,sin poder evitar comparar, contigo era inmoralmente feliz y sin caretas,contigo era plenamente yo, pero él se ganó mi confianza y mi ser, ahora lo tiene incondicionalmente.

Y entonces, de repente, esa seguridad de intentar mi felicidad cada día a su lado, tambaleo,  apareciste tú, de nuevo tus tremendos ojos claros se clavaron en mis recuerdos, haciéndome casi perder el control, moviste mi mundo, con ríos, montañas y fuertes cimientos que hice para los rascacielos, quedaron más débil que el papel, todo, todo lo cambiaste de lugar, y para terminar de adornar la sorpresa, eres su compañero de trabajo, por eso odio los viernes de convivo laboral, eres el amigo del que tanto me habla, por que tenías que ser tú, ese que se equivocó conmigo en tiempo. No sabía que te necesitaba pues ya podía sin ti, pero ahora de nuevo caí.

Evito a toda costa mirarte a los ojos pues sé que desnudarías mi alma y el secreto quedaría descubierto, sé que me amas aun, pero también me evitas pues aunque nos amamos no haríamos eso a los que ahora están con nosotros. No puedo evitar odiarla pues ella tiene lo que yo tenía y dejé ir, según yo, por las circunstancias, mismas que o no eran muy fuertes o es más grande lo que siento, pues no las recuerdo.

Sin embargo el tiempo de nosotros se acabó, tenemos vidas apartes y no engañamos, ellos no merecen eso, la vida en si es difícil y el verte sin tenerte es aún más.

Debes saber que te amé como a nadie, aún mi corazón sigue latiendo a tu ritmo, pero no podemos traicionarlos, quiero seguir intentando mi felicidad con él, quiero amarlo a él,lo nuestro siempre quedará solo en lo que pudo ser y jamás será, no será ante los demás, pero en mí siempre vivirás, él jamás sabrá cómo me haces temblar, pero siempre tendrás mi amor, un amor mudo que vivirá rozando lo prohibido.

Escrito por:
Fabiola P.

 



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