Pregúntale a cualquiera el significado de ser afortunado, y estoy 99.9% segura que te dirá que ser afortunado  es tener un trabajo que te guste, quizá para lo que hayas estudiado, uno con el que no te cueste trabajo levantarte en la mañana, que lo hagas con mucho gusto.

Seguro te dirá que ser afortunado es  tener aquello por lo que luchaste, es casi casi sentir el éxito en las manos.

Si indagas un poco más, seguro alguien te dirá que ser afortunado es haberse enamorado de alguien que lo correspondo, es vivir experiencias con esa persona que lo complementa, es haber encontrado  la media naranja pese haber mordido muchas semillas de limones equivocados. Ser afortunado es compartir tiempo y espacio con esa persona por mucho, favorita entre todo el resto del  mundo.

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Y déjame decirte que están en lo cierto, así la fortuna sabe rico, es como si la saborearas palmo a palmo, es como si metieras un gran trozo de algodón de azúcar en tu boca, y sin tragar, sentir como se derrite cada partícula de azúcar en tu lengua, en fin es un placer palpable.

Pero yo encontré otra manera de ser afortunado, y es cuando te enamoras de alguien que no te corresponde. Eso me pasó, me enamoré de alguien que no solo no me correspondía, sino que además amaba a alguien más, no puedo contar las veces en que fui rechazada, y no quiere decir que le rogara, pues siempre guardé la compostura, y mantuve mi dignidad muy en alto, pero el simple hecho de que estuviera con alguien más y no conmigo era una estocada en el alma.

Pareciera que me desvié del tema, pero no, el sentirme tan desdichada por no tener el amor de aquel chico que veía hasta en mis sueños, me hizo descubrir que soy la mujer más afortunada y feliz del mundo.

Suena descabellado, lo sé, pero así es, cuando la fortuna te sonríe, no te queda más que aceptarla, tomarla con las manos llenas y como te dije, saborearla poco a poco, pero cuando las cosas no son tan afortunadas, tienes que darle la vuelta al asunto para encontrar el punto bueno y mira que yo lo encontré.

Ese amor nada correspondido, me hizo darme cuenta todo lo que soy capaz de amar, vi todo  lo que hay en mi interior, descubrí mis límites y lo que soy capaz de hacer sin temor a retractarme.

Todo el tiempo que pasé embelesada con su mirada, atolondrada con el sonido de su voz, y deslumbrada con lo bello de su sonrisa, fue perfecto para mí. Pues sufrí como nunca pero me levanté como nadie.

thinking

La fortuna me llegó cuando me di cuenta que el dolor es inevitable pero puedes elegir quien te hace sufrir. Me di cuenta de todo lo que tengo guardado, listo para salir cuando alguien lo merezca, porque que él no me correspondiera, no quiere decir que no fuera un gran hombre que mereciera que lo amara desea manera, si le entregué todo, fue porque me nació, porque en mí no podría estar, él se lo ganó, así como mi corazón.

El dolor a veces te hace sentir vivo, y estar vivo es una verdadera fortuna.

Idea original. Nicolás Giliberti



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