La verdad es que me hubiera encantado quedarme siempre junto a ti, escuchar todos los días tu sonrisa escandalosa y despertar cada mañana abrazada a ti.

 

Lo cierto es, que hay historias que no están destinadas a ser, a sobrevivir, hay encuentros que coinciden, pero solo van de paso, para enseñarnos algo, para hacernos fuertes, para enseñarnos a vivir.

es el final asi

Creo que eso fuiste ; una lección de vida, pero no eras el hombre indicado para mí. La verdad es que me enseñaste tantas cosas, que para ser franca, me costará un tiempo acostumbrarme a seguir si ti, sin tu protección, sin tus abrazos, sin tus manos en mi cintura que me hacían sentir segura, sin tus besos apasionados que me hacían sentir feliz.

Y sin embargo, a pesar del cariño que nos une, hay otras mil razones que no nos hacen coincidir, peleamos sin razón, ni motivo, nos herimos con palabras tontas que no queremos decir.

Me duele tanto ser la causante de tus enojos, de tus ganas de huir.  Te quiero tanto, que me niego a ser yo quien opaque el  brillo en tu mirada, ni tus ganas de volar, no seré yo quien te ate a un destino en el que no te quieres quedar, nunca me perdonaría ser yo la causante de tus angustias, ni la ladrona de tu felicidad…

Me gusta creer que nada pasa por casualidad, te aseguro que cada beso deja en mí un recuerdo imposible de olvidar, sé quedan en mi tus palabras, toda esa fuerza que te caracteriza, todo ese amor que dabas sin dudar.

el final

Me quedo con tu sonrisa y el brillo en tu mirada, me quedo con la esperanza de que quizás en otra vida, nos volvamos a encontrar.

Me hubiese encantado poder escribir una bella historia junto a ti, con un épico final, lleno de felicidad, sin embargo, no queda más que aceptar, que algunos finales son felices, aunque en nuestro caso, fue necesario terminar, para no lastimarnos más.

 

 

 

 



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