Muchas veces miramos al cielo y preguntamos ¿porque?, ¿Porque a mí?, si he sido buena, ¿porque a mí sí lo entregué todo, si nada Me faltó, siempre me esforcé, sí me enamoré como nunca lo había hecho, sí prometió que el también?

Es muy difícil imaginar, que esa persona que ahora mismo extrañamos de manera tan loca, tan inmensa, que esa ausencia que nos causa tantas lágrimas y dolor, no era la persona correcta, es muy difícil imaginarlo en este momento, sin embargo, algún día llegará la persona correcta, qué te hará comprender porque otros no se quedaron,  Te darás cuenta que esta persona a quien hoy extrañas, no puede llenar ni la sombra de la persona que acaba de llegar, así es la vida, está llena de bienvenidas y despedidas, y hoy toca despedir a alguien que no era para ti o que simplemente no valía la pena.

A veces somos muy caprichosos con las parejas, a veces queremos exigirle al destino que mueva todos los hilos necesarios, para que la persona que ahora mismo queremos se queda en nuestro lado; sin importarnos si realmente es la persona adecuada, sin importarnos incluso a veces su propia felicidad, francamente no buscamos que las cosas sean en armonía con los demás o con el universo, simplemente queremos que se quede y ya.

Cuando amamos de verdad queremos que la otra persona sea feliz, aunque eso conlleve a su partida, aunque eso signifique que tengamos que dejarla ir, aunque tengamos que perderla, y con ella un pedazo de nosotros, porque en cada persona que amamos dejamos algo nuestro, y algo de ellos se queda con nosotros para toda la vida.

Pero así es la vida, maravillosa como siempre, sorprendente, intensa, perfecta, porque, aunque no lo creas, el dolor que ahora sientes, se convertirá en dicha mañana, la soledad, en compañía, estoy segura de que no es la primera vez qué crees que lo has perdido todo, para después encontrarte con algo mucho mejor.

Algún día llegará esa persona, ¡te lo aseguro¡, y le darás gracias a la vida por estar disponible para él, porque muchas veces el correcto es el que menos imaginamos, pero es el que termina cambiando nuestras vidas de manera casi mágica, mostrándonos un mundo nuevo y enseñándonos que todo el pasado tuvo un significado, y dándole un sentido positivo a todas aquellas despedidas y a las personas que no se quedaron en nuestras vidas, así que limpia el llanto, mira hacia el cielo y sonríe, porque en un futuro cuando recuerdes este momento comprenderás por él tenía que irse.

 

Autor: Sunky



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