Aún estás en mi como un recuerdo del que jamás quiero deshacerme. Aún después de tu partida sigues viviendo dentro de mí, dentro de mis pensamientos, de mis sueños y de mis anhelos. Quisiera agradecerte todo lo que hiciste por mí y todo lo que entregaste por esta persona que has formado con tu sangre. Quisiera decirte tantas cosas que no puedo ni ordenar una sola frase, quisiera poder tocarte y abrazarte, poder escuchar de nuevo tu risa y poder permanecer junto a ti por mucho tiempo más.

Te extraño, eso es inevitable, te amo eso es natural. No puedo dejar aun de recordarte como eras, lo que fuiste como mi padre, pero también lo que fuiste como mi amigo. Me quiero quedar junto a ti una eternidad y poder abrazarte como lo hacía cuando era niña, poder contarte todo lo que pasé en mi día, mis tristezas, mis alegrías, mis triunfos y caídas. Poder esperar siempre de ti el apoyo que siempre me diste, un apoyo que iba más allá de una palmada en la espalda o una palabra de orgullo. Quiero compartir contigo tantas cosas que han pasado después de tu partida.

En el tiempo en el que no has estado a mi lado he pasado por cosas que en mi mente son llevadas hasta donde tú estás. Quisiera poder regresar el tiempo y poder volver a ver tus ojos y escuchar de nuevo tus sabios consejos. Extraño tus regaños y tus palabras de aliento que nadie jamás me podrá dar. No me importaría verte sin recibir ninguna palabra, el estar a tu lado bastaría, el tocar tus manos y frotarlas para quitar un poco el dolor de los años. Ver tu experiencia nuevamente en cada una de tus canas y poderte decir lo atractivo que te sigues viendo a pesar de los años.

No soy la única que te extraña eso es seguro porque no solo fuiste un buen padre, sino que fuiste un buen amigo, un buen compañero, un buen ser humano. Aún se siente un vacío entre nosotros, aún se siente tu ausencia como si tu ida haya sido hace unos cuantos días. No te olvido y jamás podría porque has sido el mejor padre del universo entero, el hombre que lleno mi vida por muchos años y que aún sigue haciéndolo. Un hombre que no sabía ser padre pero lo aprendió gracias al amor que había dentro de él, gracias a ese amor que me entregó durante todos los años en los que pudo estar a mi lado. Gracias por los juegos, por las risas, por las lágrimas, gracias por cada momento en el que fuiste mi padre y estuviste siempre a lado de mí. Te amo y te seguiré amando de la misma manera porque este amor es puro, es un amor que es difícil de encontrar, un amor tan verdadero que se podía sentir como cosa física.

Te extraño pero también sé que ahora te encuentras en un mejor lugar y aunque no pueda verte sigues están cerca de mí.



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