No me dejarán mentir, todos en algún momento de nuestra vida, hemos tenido uno de esos amores que parecen eternos, y no precisamente por el rosa pastel y los corazones con los que envuelve tu vida, parecen eternos, porque a pesar de haber destrozado las entrañas, aun cuando juraron mil veces que esta despedida sería la última, siempre regresan.

Todos conocemos esas relaciones tóxicas, efímeras y enfermizas que se aferran a la piel y al pensamiento, esos amores que justo cuando pensamos que ya terminó, cuando por fin cimentamos nuestra vida lejos de su mirada, cuando por fin todo está en orden, aparece de nuevo para desordenar, para poner patas arriba al alma.

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A veces no sabemos porque regresa, si nosotros lo permitimos o simplemente el destino se está entreteniendo con nosotros, el punto es que revuelve, destroza, daña pero no abandona.

Ahora quiero escribirle a que me lastima y justo cuando comienzo a olvidarlo, regresa, porque ya me cansé de vivir de sus sobras, y esto lo deberíamos entender todos, necesitamos una pareja completa, no nos sirve tener algo pero a medias.

“A ti, que vuelves cada primavera para hacerla invierno y recordarme que el amor no existe, quiero decirte amor viejo, que no te olvidé, que te sigo viendo con los ojos del ayer cuando hay otra persona reflejada en tu presente.

Me hiciste entender que el amor no es una moneda pues de serlo, desearía que tu cara estuviese estado en los 2 lados.

Quiero decirte que me gusta más una de tus mentiras que todas las verdades de mis años, que me mi corazón late cuando me abres la puerta, como si no supiera que es la entrada a un precipicio. ¿Y qué importa la caída si voy de tu mano? Pero el problema es que el golpe me lo llevo yo.

Ahora sé que después de aquel beso con sabor a cigarrillo te pienso cada vez que fumo. Y cuando me preguntan por qué no lo dejo me aterra decirles que me da más miedo olvidarte que tener otro órgano roto.

jardin

Quiero que sepas que te he tocado más en mis pensamientos que en mi realidad, pero esas son las caricias más puras, las que nunca existieron. Que te esperaba aun cuando sabía que volverías de su mano, pero me sentí plena al ver tu sonrisa, como si pensara que yo no la merezco, como si pensara que yo la dejé ir.

A ti quería decirte amor viejo, que tu corazón es color azul, y aun así envidio su existencia, si la comparte contigo.

A ti que vuelves cuando te da la gana quiero decirte, que te extraño como a nada, que me haces falta, que aun formas parte de mi todo, pero que merezco más de lo que me das.

Quiero exigirte que no regreses más”.

Idea original: Corazón



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