Los años han pasado y seguimos teniendo esta relación absurda, relación que en su tiempo me pareció de las mejores cosas que me pudieron haber pasado, hasta que terminamos siendo un par de extraños relacionados.

Como dos ingenuos creímos que nosotros podíamos marcar una diferencia en esos noviazgos que duran años sin llegar a nada conciso, pensamos que con el amor que teníamos nos bastaba para hacer de nuestra relación, la mejor de todas, un noviazgo con un sin fin de sorpresas y diversiones.

Pero la realidad es dura, muestra un cara linda cuando más dispuesto estas de hacer las cosas, pero a la primera de cambios te deja apreciar su lado más malvado.

Sigo varada en los parajes del amor que quisimos tener, sigo creyendo que cuanto más tiempo tengamos juntos, más amor lograremos hacer crecer dentro de nuestros corazones y después un par de meses más, veo que no es así.

Conforme pasa el tiempo voy observando que sin latidos acelerados o cambios de ritmo en los latidos de mi corazón, él se pone duro y palpitar con fuerza se vuelve una tarea difícil. Pero no cambia nada entre ambos.

514213841e2d6c4da45699c919b55c18

Las cosas se mantienen de forma aterradora estables, no hay nada que nos haga desequilibrarnos un poco y eso de repente se vuelve aburrido, pero  tampoco encuentro como decirte que estoy comenzando a estar muy aburrida, porque me he acostumbrado tanto a esto que no puedo pensar en palabras distintas.

También tu te aburres, se te nota cuando llegas y no tienes nada que decir, miro tu rostro y puedo ver que te parece extraño darte cuenta que no puedes pensar en algo que nos haga tener en una conversación con sentido.

Es triste, se vuelve realmente triste darnos cuenta que caímos en el mismo agujero donde caen las demás parejas, hundirnos a fondo y no ser capaces de poder subirnos a los hombros del otro.

No hay culpable, no encuentro un sentido a buscarlo, porque de muchas formas los dos fuimos responsables de dejarnos así, entre lamentos y lágrimas me doy cuenta de esto y solloza espero a que regreses para decirte que por fin tengo el valor de decirte lo que sucede.

Por fin encuentro la capacidad para pensar en las palabras adecuadas que me llevaran a hacer que te des cuenta, tú también.



     Compartir         Compartir