Nunca he podido comprender el por qué jamás pude ser suficiente para ti, el por qué a pesar de yo estar a tu lado, siempre estabas en busca de algo más, de alguien más. Quisiera comprender que fue en lo que falle, que fue lo que hizo falta que yo te entregará. Sé que te entregue lo que pude de mí, siempre di todo lo que yo era por ti.

Para ti fui una diversión, un juguete que podías tratar a tu antojo. Cuando querías jugabas y cuando no solo me arrumbabas, pero jamás me soltabas, siempre me quisiste a tu lado y no me dabas la libertad que loa ti si te daba. No permitas que yo fuera feliz y solo me querías a tu lado para poder seguir jugando.

El problema no era tu partida, el problema llegaba cada vez que regresabas a lastimar la herida, nunca permitías que sanará. No solo fue culpa tuya, también fue mía al darte entrada en mi corazón, al abrirte la puerta cada vez que volvías y me prometías que tu partida jamás llegaría Tuve la culpa por estar siempre ahí para ti para entregarte todo lo que yo era sin importar que tu no dieras nada.

Ahora entiendo que jamás fui suficiente para ti porque lo tenias todo, no te hacía falta nada. Tal vez tú no necesitabas una mujer que pudiera llenarte en todos los sentidos, tal vez era aburrido. No sabía el daño que te hacía, no sabía en la bestia que te convertías al estar a lado mío. Tú egoísmo crecía y te consumía, no me daba cuenta y ya no pude hacer nada. Cada lágrima que yo derramaba te hacía más fuerte para dar tu siguiente golpe. Confiabas en que yo estaría ahí para siempre, sabías que al irte yo no podría hacer nada para que te detuvieras y a tu regreso sabías que yo esperaría, que sin pensarlo te dejaría entrar en mis brazos de nuevo porque sabías cuánto te amaba, estabas seguro que yo jamás sería la que se iría, pero ahora todo es diferente. Ahora soy yo la que se va, la que ya no mirará hacía atrás, pero a diferencia de ti yo no volveré. Estoy segura que al tomar mi propio camino encontraré lo que siempre he anhelado, lo que he esperado, mi felicidad.

Ya no estoy atada a ti, ya no me importa perderte porque sé lo que soy y sobre todo sé lo que valgo. Soy alguien que vale la pena ser amada y no ser humillada porque mis virtudes son muchas, porque me he demostrado todo lo que puedo hacer sola, que mi caminar no depende de nada ni de nadie. Mi partida te dejará ser feliz y encontrar a esa persona que sea capaz de llenar tu alma, de completarte y amarte, pero sobre todo esa persona que sea suficiente para ti y que al encontrarla por fin yo sea un capítulo que este cerrado en tu vida, que yo sea solamente el recuerdo.



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